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La Campaña de Fotoprotección 2021 incide en los errores más habituales a la hora de protegerse de las radiaciones solares. Asimismo, divulga las principales medidas preventivas que deben aplicarse en las distintas etapas de la vida.
El documento “Mitos y bulos en fotoprotección” recoge 16 tópicos muy difundidos, de los cuales 14 son erróneos y representan un peligro para la salud. Afirmaciones como que las gafas de sol solo deben usarse en verano, que los fotoprotectores impiden broncearse o que el uso de protección puede provocar déficit de vitamina D son falsas y amenazan con desincentivar las medidas preventivas y provocar daños en la piel y los ojos.
“Hay que utilizar la protección incluso en días nublados y no olvidarse de la fotoprotección ocular”, señala el doctor Coto, quien agrega que, “ante cualquier cambio en manchas o lunares previos, o apariciones de lunares nuevos, resulta conveniente acudir a un dermatólogo”.
Por edades, cada etapa de la vida requiere unas medidas específicas. En el caso de los niños, es importante conocer que tienen una piel más delicada y fina que los adultos, y los ojos también son más sensibles. Asimismo, no debe olvidarse que ciertos medicamentos pueden producir alergias o reacciones de fototoxicidad si se toma el sol mientras se sigue un tratamiento.
La vocal de Alimentación del Colegio de Farmacéuticos de Asturias, Mar Menéndez-Castañedo, destaca que, desde el punto de vista de la alimentación, el aporte de cantidades correctas de determinados nutrientes es fundamental para el bienestar de la piel y los ojos. “Aunque es difícil establecer pautas diferenciadas por grupos de edad, es interesante conocer las deficiencias nutricionales más habituales y actuar en consecuencia. De ahí la razón de ser y la importancia de este tipo de acciones y campañas”, asevera Menéndez-Castañedo.
Ignacio Migoya: “Es mejor no utilizar ninguna gafa de sol que usar una de mala calidad”
Pelayo del Pozo, vocal de Dermofarmacia del Colegio de Farmacéuticos de Asturias, destaca que, al usar fotoprotectores solares, deben tenerse en cuenta una serie de criterios, como “repartir la cantidad adecuada de producto sin olvidar zonas, renovar la aplicación cada dos horas, protegerse del sol aunque la piel esté bronceada o el día esté nublado, o evitar exposición solar entre las 12 y las 16 horas”.
En cuanto al cuidado de los ojos, Ignacio Migoya, vocal de Óptica y Acústica del Colegio de Farmacéuticos, resalta la importancia de “proteger los ojos del sol desde la infancia, vigilando siempre que las gafas de sol de los niños tengan unas lentes que cumplan con toda la normativa vigente”. Según Migoya, “es mejor no utilizar ninguna gafa de sol antes que usarla de mala calidad, que no cumpla la normativa”.
El dermatólogo Pablo Coto incide en la recomendación de “extremar el cuidado de las partes más sensibles al sol, como la cara, el cuello, la calva, los hombros, el escote, las orejas, las manos y los empeines”.
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