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La presentadora confirma en ¡HOLA! que el padre de su bebé es su hijo Aless. Un deseo que “nos comunicó a su padre y a mí antes de fallecer”
Explica cómo ha sido todo el proceso y responde al revuelo en España: «Solo las madres que han enterrado a un hijo pueden opinar»
No descarta tener más nietos: «Mi hijo quería tener 5 hijos, así que a lo mejor el niño también llega algún día”
“Su última voluntad fue traer un hijo al mundo. Y así nos lo comunicó de palabra a su padre y a mí una semana antes de fallecer”, dice en una amplia entrevista que ha concedido a ¡HOLA! donde posa con su bebé, al que ha llamado Ana Sandra Lequio Obregón. «Sandra por su papá, claro. Y Ana como su abuela, como su bisabuela y como su tatarabuela», explica.
La presentadora de 68 años confirma así que el donante de esperma es su propio hijo, aunque explica que «legalmente es mi hija y así aparece en su pasaporte» con la doble nacionalidad, estadounidense y española.
Aless dejó un «testamento ológrafo»
Obregón relata toda la historia en la revista. Explica que su hijo Aless dejó escrito un “testamento ológrafo”, cuando “una persona, ante dos testigos [ella y Alessandro Lequio], expresa sus últimos deseos, aunque, por las circunstancias que sean, el notario no pueda estar presente en ese momento. Pero este documento existe y es legal”, defiende. «Le juré con mi vida que lo haría», añade.
Cuenta que Aless guardó muestras de su esperma, como le recomendaron los médicos antes de empezar el tratamiento de quimioterapia por su sarcoma de Ewing, para asegurarse que podría tener descendencia en el futuro. Fue una semana antes de morir, según Ana, cuando Aless “ya estaba muy mal y nos dijo que, si algo le ocurría, quería que supiéramos que él quería ser padre». Lo que no especifica Ana es si su hijo pensaba en serlo con su entonces novia, Carolina Monje, que ahora ha rehecho su vida con otro hombre.
Tomé la decisión el mismo día que mi niño se fue al cielo
Obregón asegura que tomó la decisión de traer al mundo un hijo de Aless “el mismo día que mi niño se fue al cielo”, el 13 de mayo de 2020. “Cuando crezca le contaré que su padre fue un héroe, para que sepa quién es y lo orgullosa que tiene que estar de él”, añade.
El proceso de gestación, que Ana Obregón confirma que solo conocían Alessandro Lequio y sus hermanas, Celia y Amalia, ha sido “una batalla, un largo camino», porque el embarazo se produjo «después de varios intentos». Recuerda su felicidad al saber que sería una niña, aunque es algo que ella no eligió, “es lo que toca”. Y decidió llamarla Ana porque así lo quería su hijo. ‘Yo a mi primera hija la voy a llamar Ana, como tú, mami’”, cuenta que le dijo Aless.
Traer al mundo a una hija de Aless es lo que me permite seguir viviendo
“Cumplir la misión de traer al mundo a una hija de Aless” es lo “que me ha permitido seguir viviendo”, dice sobre uno de los tres legados que le dejó su hijo, como ya avanzó María Patiño en Sálvame. Los otros dos eran la creación de la Fundación Aless Lequio, dedicada a recaudar fondos para la lucha contra el cáncer, y terminar el libro que Aless empezó antes de morir, El chico de las musarañas, que se publica el 19 de abril, en el que ella cuenta todo el proceso, y que presentará a su regreso a España.
No sabe si la niña nació por parto natural o cesárea
Ana Sandra Lequio Obregón o “Anita”, como la llama la presentadora, nació el pasado 20 de marzo en el hospital Memorial Regional de Miami, tres semanas antes de lo esperado, “perfecta de salud y con tres kilos y medio de peso”, explica su abuela. No se “atrevió” a estar en el parto, y desconoce si fue natural o por cesárea, pero en cuanto “me la pusieron en mis brazos, lloré con unas lágrimas impresionantes, cuando lo abrazo siento que abrazo a mi hijo”. De la madre gestante, dice que la ha podido conocer bien y es «una bendición de persona».
Lo ha llevado todo en el más absolutismo secretismo durante estos últimos años porque “tenía miedo, quería esperar a tenerla en mis brazos, sana, para gritarlo al mundo entero».
No entiende el revuelo: «¿Pero qué escándalo es este?»
La actriz asegura que no está preocupada por todo el revuelo formado en España, ahora que se ha conocido la noticia, porque cree que ahora que “saben la verdad, todo el mundo entenderá que esto no es un capricho. Esto es cumplir el deseo y la última voluntad de mi hijo”.
Solo tienen derecho a opinar los padres que hayan enterrado a un hijo
«Este debate es absurdo (…) Muchas parejas que no pueden tener hijos o parejas homosexuales o por los motivos que sean utilizan esta técnica. ¿Pero qué escándalo es este, ahora?», dice Obregón, que mantiene que «todo es legal» y que no está dispuesta a admitir ninguna crítica, ya que “solo tienen derecho a opinar y entenderme aquellos padres que hayan enterrado un hijo como yo».
Para ella, Ana Sandra es «la niña más deseada del mundo, porque la han deseado desde la tierra y desde el cielo. Es un orgullo, un milagro. ¿Cómo voy a ocultar una bendición de Dios?».
No va a estar solita cuando yo no esté, tengo la suerte de poder dejarla en muy buena situación
Sobre su “maternidad” tardía, a los 68 años, el tema más controvertido de su decisión, Ana Obregón responde que tiene “la suerte de poder dejarla en muy buena situación cuando yo no esté. Y hasta entonces, tengo todo el amor del mundo para darle”. Además, recalca que «no va a estar solita, tiene muchos primos, muchos niños a su alrededor».
Ana Obregón planea bautizar a su nieta cuando llegue a España, aunque aún no ha decidido quiénes serán los padrinos.
Mi estabilidad emocional, ahora mismo, depende de ver crecer feliz a esta niña
También fue muy cuestionado su estado de salud mental cuando tomó la decisión de ser madre o abuela, en pleno duelo por la muerte de su hijo. A este respecto, asegura que “perder a su hijo tan joven, y en muy poco tiempo a sus padres, le hizo perder el miedo a todo. Confiesa que ella estaba “deseando” morir cuando falleció Aless, pero ahora “va a ser todo lo contrario, he vuelto a vivir, tengo una razón para vivir”, dice con las mismas palabras que usó en su primera publicación de Instagram tras conocerse la noticia. «Mi estabilidad emocional, ahora mismo, depende de ver crecer feliz a esta niña», explica.
No descarta tener más nietos de Aless en el futuro
En el futuro, piensa contarle toda la verdad a su nieta. ”¿Para qué voy a decir que es mi hija adoptiva? No, no lo voy a esconder.” Y no descarta tener más nietos por subrogación. “¿Quién sabe? Mi hijo quería tener cinco hijos, así que a lo mejor el niño también llega algún día”.
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