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Valencia,

El año pasado, en estas fechas, en el Palacio de Cristal del Parque del Retiro una construcción realizada en cartón y cinta adhesiva buscaba poner en cuestión los códigos vinculados a la arquitectura como lenguaje del poder y las nociones de orden y solidez, de eternidad; desde esos materiales precarios, que en ese caso eran además efímeros, se invitaba al público a ir más allá de la contemplación del proyecto, recorriendo esta estructura e integrándose en ella. La propuesta se llamaba Contra la extravagancia del deseo, era obra de Carlos Bunga y constituía, en último término, un espacio híbrido, casi performativo y susceptible de ser fácilmente modificado, porque las fábricas de este autor implican una posibilidad de uso y destrucción muy sencilla y también una relación de fusión con tiempos y lugares concretos, consideraciones ligadas, de forma muy consciente, a su biografía.

En la guerra de independencia de Angola, su madre tuvo que huir desde ese país a Portugal con una niña de dos años y encontrándose embarazada del artista. Ya en nuestro país vecino, habitaron en centros de acogida y casas preconstruidas, concebidas para personas con bajos recursos o refugiados, cuyos materiales perecederos ocasionaban su deterioro rápido y su posterior demolición. Aprendió Bunga, en ese contexto, a adaptarse a aquellas viviendas transitorias, que continúan teniendo hoy mucho que ver con su forma de entender el mundo y con su planteamiento de sí mismo, y de la sociedad en general, como nómadas, una condición que para él no implica necesariamente  desplazamientos constantes, sino que determina maneras de pensar, ser y estar sujetas al cambio, este sí continuo e innegociable.

Iniciado en la pintura, el creador nacido en Oporto en 1976, y representado en Madrid por la Galería Elba Benítez, además de dotar a su producción de un carácter temporal tiende a apuntar a la relación compleja de museos e instituciones con la ruina, lo no perdurable e incluso con lo habitualmente invisible en las sociedades empeñadas en el progreso tecnológico: la desigualdad.

Carlos Bunga. Performar la naturaleza. Bombas Gens Centre d´ Art
Carlos Bunga. Performar la naturaleza. Bombas Gens Centre d´ Art
Carlos Bunga. Performar la naturaleza. Bombas Gens Centre d´ Art
Carlos Bunga. Performar la naturaleza. Bombas Gens Centre d´ Art

Hasta el próximo octubre es el centro valenciano Bombas Gens el que propone una revisión del conjunto de su trayectoria, bajo el comisariado de su directora Sandra Guimarães y mientras se negocia con la Generalitat valenciana la futura viabilidad de estas salas con respaldo público. “Performar la naturaleza” recuerda cómo los inicios pictóricos de Bunga transitarían hacia la deconstrucción de la pintura y a una posterior hibridación de esta disciplina con elementos de la escultura, la arquitectura, la instalación, el vídeo y la performance; ha trabajado en pinturas expandidas que parecen deslizarse en paredes y suelos y en las que no es posible dilucidar límites, soportes únicos, superficies que determinen barreras entre las artes. Paulatinamente, sus propuestas han recalado en lugares conceptuales y físicos que en principio no habían de serles propios, deviniendo construcciones instalativas abiertas, como su trabajo en El Retiro, a la performatividad, sea a cargo del artista o de los espectadores.

Carlos Bunga. Performar la naturaleza. Bombas Gens Centre d´ Art
Carlos Bunga. Performar la naturaleza. Bombas Gens Centre d´ Art
Carlos Bunga. Performar la naturaleza. Bombas Gens Centre d´ Art
Carlos Bunga. Performar la naturaleza. Bombas Gens Centre d´ Art

En la selección de piezas reunidas en Marxalenes, y por eso el título de esta retrospectiva, encontraremos pinturas geométricas y abstractas en las que se valió de materiales cotidianos salidos de la mano humana, como, de nuevo, cartón y cinta adhesiva, pero también de otros naturales y encontrados, caso de las ramas y hojas que parecen diluirse en estas composiciones hasta transformarlas en un objeto matérico en el que lo creado por el artista y por el paisaje se funden, invitándonos a reflexionar sobre el rol en el mundo de nuestras intervenciones.

Conviven esas pinturas en Bombas Gens con dibujos, collages, vídeos, performances y esculturas, varios de ellos inéditos, y con algunas piezas realizadas específicamente para esta exhibición, como una instalación monumental de la que el espectador formará parte y que podrá transformar. Se trata de Habitar el color, que oculta el suelo gris de una de las naves con un tono naranja que modifica nuestra percepción del espacio y que hará a algunos pensar en las superficies de Marte o quizá en las minas de Mazarrón. Sobre esa superficie podemos pasear sin más cortapisas que utilizar un protector de zapato, dejando atrás la realidad de la calle y de nuestros entornos habituales y prosaicos. El color ha generado una dimensión paralela.

Carlos Bunga. Performar la naturaleza. Bombas Gens Centre d´ Art
Carlos Bunga. Performar la naturaleza. Bombas Gens Centre d´ Art
Carlos Bunga. Performar la naturaleza. Bombas Gens Centre d´ Art
Carlos Bunga. Performar la naturaleza. Bombas Gens Centre d´ Art

 

 

Carlos Bunga. “Performar la naturaleza”

BOMBAS GENS CENTRE D´ART

Avinguda de Burjassot, 54-56

Barcelona

Del 17 de febrero al 15 de octubre de 2023

 

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