Inicio Cultura Arte Cultura reclama a Unicaja y a la Fundación Cajastur que aclaren de quién es y dónde está cada obra de la colección artística

Cultura reclama a Unicaja y a la Fundación Cajastur que aclaren de quién es y dónde está cada obra de la colección artística

0
Cultura reclama a Unicaja y a la Fundación Cajastur que aclaren de quién es y dónde está cada obra de la colección artística

[ad_1]

Hace quince días la Consejería de Cultura comunicaba el inicio de los trámites de declaración como Bien de Interés Cultural de la colección artística de la antigua Caja de Ahorros de Asturias. Un expediente aprobado con 1.063 bienes artísticos para su consideración que parecía «desatascar» un proyecto que llevaba años sobre la mesa y que, a la postre, lo que busca es que Asturias tenga mayores garantías de que no «perderá» el control de un fondo artístico nacido de forma indirecta por el mecenazgo de los asturianos, a través de los fondos que durante décadas dedicó a tal fin la Caja de Ahorros de Asturias y su Obra Social y Cultural.

De fondo estaría una posible deriva de la colección, afectada por los sucesivos movimientos bancarios y fusiones. De hecho, la realidad es que la colección está dividida entre la Fundación Bancaria Caja de Ahorros y Unicaja, sin que se sepa con claridad qué obras están adscritas a una y otra entidad.

Lo que no contó la Consejera, Berta Piñán, hace quince días es que el expediente lleva un requerimiento firme tanto a la Fundación Bancaria Caja de Ahorros de Asturias como a Unicaja. Para que «en el plazo de un mes» se entregue al Principado «copia de los inventarios con que cuenten de la colección de arte de la antigua Caja de Ahorros de Asturias, relativos a pintura, escultura, fotografía, obra gráfica y dibujo, indicando la localización de cada elemento integrante de la misma y su titularidad actual».

También reclaman información del archivo documental de la colección, que estaría integrado por toda la documentación vinculada a la misma y derivada de la actividad cultural desarrollada por la antigua Caja de Ahorros de Asturias en especial a través de su Obra Social y Cultural.

Precisamente esa falta de documentación era la que había lastrado durante años el inicio del expediente BIC. Y ahora queda claro que el Principado sigue sin tener constancia de cuánto patrimonio artístico acumuló la antigua Caja ni qué obras han quedado adscritas a Unicaja y cuáles a la Fundación de la Caja.

Presentación en su día de la obra «Víctimas de la fiesta», de Darío Regoyos, en su cesión temporal al Bellas Artes. LUISMA MURIAS


Lo que ha hecho el Principado, a falta de un inventario oficial, es recurrir a la gran catalogación que en 1996 elaboró Francisco Crabiffosse Cuesta, con la colaboración de Javier Barón Thaidigsmann. Ese año, con motivo de las cuatro décadas de apertura de la sala de exposiciones de la Caja en la plaza de la Escandalera, Crabiffosse realizó un riguroso estudio de las obras, analizando expediente por expediente todas y cada una de las exposiciones y compras que se habían hecho durante décadas. De esa revisión se hizo detalle de 1.063 obras que son las que ahora replica el Principado. Como curiosidad, ya entonces el experto dejó al descubierto la desaparición de un centenar de obras que, en ese momento, no pudieron ser localizadas por falta, precisamente, de un inventario oficial.

1.000 obras, 3.000 o 5.000

Las precauciones del Principado y, sobre todo, de quienes viendo denunciando durante años lo que ocurre con la «indefinición» de la colección artística de la Caja tienen su base ya que hace ya casi 30 años el propio presidente de la Caja, Manuel Menéndez, cifró el contenido de la colección en “más de tres mil obras” y algunos expertos llegaron a cifrarla en más de 5.000.

La historia de la colección artística según se explica en el expediente que está en marcha, arrancó a mediados de los años 1950 cuando la antigua Caja de Ahorros de Asturias, en cumplimiento de sus fines, destinó parte de los excedentes obtenidos en sus ejercicios económicos, entre otros, a la realización de exposiciones y adquisición de obras artísticas para su colección. Gracias a la apertura en 1956 de la sala de exposiciones, «durante los casi cinco decenios siguientes la entidad logra formar una interesantísima y numerosa colección, que se nutrió no solo de adquisiciones sino también de las donaciones que los propios artistas que participaban en las exposiciones realizaban a cambio de los gastos de producción de las mismas».

La colección, según la documentación de Crabifosse, reúne «una escogida muestra de la obra de los artistas asturianos más representativos desde mediados del siglo XIX hasta casi la actualidad, amén de un nutrido grupo de valiosas pinturas y esculturas de artistas contemporáneos españoles y extranjeros».

Durante el proceso de transformación bancaria que afectó a Cajastur, en 2014 la colección artística quedó dividida entre la Fundación Bancaria Caja de Ahorros de Asturias y la entidad Liberbank, —creada en 2011 tras la fusión de la caja asturiana y otras dos de ahorros—, quedando el grueso de la colección (que se calcula en unas 3.000 obras) en posesión de esa última entidad, actualmente integrada en Unicaja. «No obstante, se desconoce a ciencia cierta el número total de obras incluidas en las ahora colecciones de las dos entidades, toda vez que ninguna de ellas ha atendido el requerimiento de solicitud de inventario de las obras efectuado en sendas ocasiones por la Consejería de Cultura (en mayo de 2017 y enero de 2021), reseñándose que algunos autores elevan ese monto a 5.000 obras artísticas entre pinturas, esculturas y fotografías, e incluso más», recalcan desde la Consejería.

Fondos dispersos

Unicaja sería, según todas las indicaciones, el propietario de las obras reunidas por la antigua Caja de Ahorros de Asturias desde sus inicios hasta el año 1999, «pasando el resto, que algunos califican de testimonial, a la Fundación Bancaria Caja de Ahorros de Asturias, dado que a partir de esa fecha los fondos destinados a este capítulo disminuyeron sustancialmente hasta casi ser anecdóticos», reseña el Principado.

Sobre los fondos que sí están registrados se sabe que se incluyen obras de al menos 90 relevantes artistas asturianos, desde Dionisio Fierros hasta Isabel Cuadrado, pasando por Nicanor Piñole, Evaristo Valle, Joaquín Vaquero Palacios, Aurelio Suárez, José Uría, Orlando Pelayo, Alejandro Mieres, Manuel Calvo, José Luis Fernández, José Manuel Núñez, Francisco Velasco, Luis Fega, Vicente Pastor, Joaquín Rubio Camín, Ricardo Mojardín, Mario Cervero, Jorge Oteiza, Luis Vigil, Ramón Isidoro, Charo Cimas o Pelayo Varela. Destacarían, dicen, obras como el «Bodegón de Lastres» (1897) de Telesforo Fernández Cuevas y «Víctimas de la fiesta» (1894) de Darío de Regoyos, ambas actualmente en depósito en el Museo de Bellas Artes de Asturias.

Listado de artistas

Entre los artistas nacionales en la colección hay presencia de obras de Lucío Muñiz, Jordi Colomer, Juana Francés, Ferrán García Sevilla, Juan Genovés, Juan Giralt, Eva Lootz, Rogelio López Cuenca o Xesús Vázque, y entre los internacionales Pedro Cabrita Reis, Georg Herold, Joseph Kosuth, Sol Lewit, Roberto Matta, Markus Oehlen, Mimmo Paladino o Simone Vögele. «A falta y en espera de la información solicitada a Unicaja y a la Fundación, es ese catálogo, anteriormente referido y publicado en 1996, la mejor aproximación a los fondos de la colección de la antigua Caja de Asturias hasta esa fecha, y una excelente herramienta para iniciar el expediente para la incoación como Bien de Interés Cultural de esa colección».

Lo decía ya hace quince días la Consejera, Berta Piñán: «Lo que estamos aplicando es la prevención que debemos tener con todo el patrimonio cultural. Porque es importante que una colección de esas características se gestione desde la transparencia, el bien común y desde la idea de que debe forme parte, de una manera natural, de la cultura asturiana y de nuestro patrimonio», explicó Berta Piñán.

[ad_2]

Source link