El banco holandés ABN Amro ha pedido disculpas este miércoles por el pasado esclavista de sus predecesores, en el siglo XVIII. Un informe encargado por la propia dirección, ha concluido que dos antecesores de la entidad actual -Hope & Co, y R. Mees & Zoonen- estuvieron involucrados en el tráfico de personas, la esclavitud forzosa en las plantaciones de las antiguas colonias del Atlántico y Asia, y el comercio de los productos que se obtenían por esos medios. El Instituto Internacional de Historia Social (IISH, por sus siglas en inglés) con sede en Ámsterdam, firma el estudio. Según sus cálculos, entre 1770 y 1790, entre un cuarto y un tercio de los ingresos de Hope & Co procedían del comercio relacionado con la esclavitud.

Es la primera vez que una entidad de este tipo se disculpa en Países Bajos por su pasado colonial. Robert Swaak, director ejecutivo de ABN Amro, ha dicho que “nuestra historia de más de 300 años, de la que estamos orgullosos, tiene también un lado oscuro”. “Pedimos disculpas por el daño y sufrimiento causado por nuestros antecesores”, ha añadido. Hasta la fecha, los Ayuntamientos de Ámsterdam, Róterdam y Utrecht se habían expresado en términos similares. Sin embargo, Pepijn Brandon, investigador del IISH y uno de los autores del trabajo, señala lo siguiente: “Es la primera compañía que ha dado el paso, pero las grandes firmas holandesas que hunden sus raíces en el siglo XVIII deberían analizar a su vez su posible relación con la esclavitud”.

En el caso de ABN Amro, el estudio ha trazado su formación hasta llegar a la entidad actual a partir de las fusiones que se sucedieron desde 1720. Según la investigación llevada a cabo por el IISH, Hope & Co era la mayor financiera holandesa del siglo XVIII, y por ende, también una de las mayores del mundo. “Es la que financió al estado portugués, la corona de España y los zares de Rusia en el XVIII y XIX. Tenía lazos con 73 plantaciones en las colonias británicas, holandesas y en la isla danesa de Santa Cruz, en el Caribe. Y también jugaron un papel en el comercio de bienes desde Brasil y las colonias caribeñas de Francia”, indica Brandon, en una conversación telefónica con este diario. Tanto Hope & Co como R. Mees & Zoonen, sabían de las penosas condiciones del tráfico de esclavos y su vida en las plantaciones, y la primera trabajó de forma estrecha con los dueños. Hasta el extremo de imponer cambios que repercutían en las familias de los esclavos.

Investigación del Banco Central holandés

“En particular, Hope & Co creó una enorme red de informantes desde las colonias que les explicaban lo que ocurría. No se puede decir que fuesen meros intermediarios. Hacia 1770, aceptó de una vez a 4.500 esclavos africanos como garantía para la concesión de créditos a dueños de las plantaciones. Hemos encontrado los nombres de los esclavos, a los que se ponía un precio: los varones con alguna habilidad valían mucho; los ancianos o los que estuvieran heridos, carecían de valor”, asevera. Cuando la firma consideraba que era beneficioso, se obligaba a los propietarios plantaciones a comprar o vender esclavos. Era una forma de recuperar los créditos. “Podían incluso forzar el traslado de los esclavos de un lugar a otro, y ello implicaba la separación de las familias esclavizadas. De modo que había mucha resistencia entre ellos”, añade.

Por su parte, R. Mees & Zoonen, una compañía más pequeña, en Róterdam, se encargó de los seguros de los barcos que transportaban esclavos, así como de los bienes obtenidos con su trabajo. Los investigadores estiman que más de la mitad de los pólizas marítimas cerradas por la casa estaban relacionadas con la esclavitud. Los esclavos eran bienes que podían dañarse durante los traslados forzosos en barco, y se señalaban las condiciones de la compensación a recibir por sus dueños.

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El Banco Central Holandés (DNB, por sus siglas neerlandesas) también pidió una investigación -en su caso a la universidad de Leiden- sobre sus fundadores. El pasado febrero, y a la vista de las conclusiones, reconoció sus lazos con la esclavitud, en parte de forma indirecta, en el siglo XIX, a través de una decena de fundadores. Dicho grupo tenía tratos con las plantaciones del Caribe y en Surinam, y el estudio llevo a la entidad “a lamentar profundamente” los hechos. No excluye pedir disculpas de manera oficial.

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