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El 2020 fue un año de grandes desafíos. La pandemia generó un escenario inédito que hubo que enfrentar a fuerza de trabajo, creatividad y resiliencia. Pero, la emergencia sanitaria también demandó un fuerte compromiso solidario.

Muchas empresas tomaron la posta y avanzaron en ese sentido. En el caso de Kimberly-Clark, no sólo cumplió con su misión de proveer los productos esenciales que forman parte del día a día de toda la población, sino que potenció su estrategia de apoyo a la comunidad con distintas acciones a nivel global y local.

Para ello, se alió con prestigiosas ONG que tienen como meta institucional la mejora de la vida de las personas, como Unicef, la red Banco de Alimentos y la Cruz Roja, entre otras. Instituciones con las que K-C comparte una visión común y ya venía propiciando un trabajo conjunto, lo que fue clave para poder decir presente en este difícil momento.

En este tiempo tan particular, Kimberly-Clark realizó donaciones por más de u$s 8 millones en efectivo, además de productos para fortalecer los esfuerzos de asistencia y recuperación en todo el mundo.

Una de las acciones más destacadas se dio en la Argentina, donde a través de la marca de protección femenina Kotex, se donaron más de 500.000 productos a la Cruz Roja destinados a las mujeres trabajadoras de la salud y a comunidades vulnerables.

Otro hecho de alto impacto fue la contribución a la puesta en marcha del hospital de campaña desarrollado por el Hospital Universitario Austral y la Universidad Austral en Pilar, provincia de Buenos Aires. En este municipio brinda además apoyo desde hace varios años a la Posta Sanitaria Las Lilas.

Además, es importante destacar una acción clave que se mantiene en el tiempo: la entrega regular de miles de productos esenciales de higiene, a través de las marcas Huggies, Scott, Kotex y Plenitud a la red Banco de Alimentos. Y en estos últimos meses, también se sumó al movimiento #SeamosUno para contribuir a la causa que se propuso exitosamente cubrir las necesidades de cuatro millones de argentinos con el armado de 1 millón de cajas con productos alimenticios y de higiene.

Solidarios y sustentables

Si hay una enseñanza clara de la pandemia es que la protección del medio ambiente es una tarea que no ya no se puede postergar.

Kimberly-Clark se propuso ser consecuente con esa idea y por ello presentó en 2020 una actualización de su estrategia de Sustentabilidad, con metas concretas para 2030, en pos de asegurar un futuro sustentable y ayudar a más de mil millones de personas en comunidades vulnerables alrededor del mundo.

Un programa que está construido sobre seis pilares, impacto social, huella plástica, huella forestal, huella de carbono, huella hídrica e ingredientes y transparencia. Metas concretas pensando en la sustentabilidad de la operación, en línea con los valores que desde hace 150 años motorizan a la empresa. Al respecto, Federico Calello, Vicepresidente de Kimberly-Clark para Latinoamérica Sur, señaló «Estamos viviendo momentos sin precedentes en todo el mundo y pensar en el futuro de las próximas generaciones nunca ha sido tan importante. Durante casi 150 años, Kimberly-Clark ha sido impulsada por la misión de liderar el mundo en lo que es esencial para una vida mejor. Esta misma visión es lo que nos impulsa hoy a buscar respuestas a nuestros desafíos futuros. Creemos que los próximos diez años serán decisivos para nuestro negocio y debemos reflexionar sobre los impactos de nuestros productos en el medio ambiente».

La pandemia generó la necesidad de atender situaciones de emergencia y agudizó vulnerabilidades que no podían esperar. Pero también demostró la importancia de pensar en el largo plazo para contribuir con la mejora de la calidad de vida de las personas.

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