• La cuestión de si los exámenes deberían ser presenciales o no ha enfrentado al ministro Castells con los rectores

Las imágenes y los vídeos saltaron a las redes hace unas semanas y se hicieron enseguida virales. Aglomeraciones de universitarios en pasillos y a las puertas de las aulas a la espera de realizar exámenes sin ningún tipo de distancia de seguridad. En sus tuits, los alumnos denuncian que después de un cuatrimestre de clases ‘online’ ahora se les obliga a asistir a la facultad para hacer el examen de forma presencial en plena tercera ola.

«El problema no son las aulas, que suelen ser grandes, sino todo lo que rodea al hecho de tener que hacer un examen presencial: coger el transporte público o esos pasillos tan estrechos en algunos aularios, donde, cuando hay mucha gente, es imposible mantener la distancia de seguridad», asegura David López Maturen, portavoz de la Coordinadora de Representantes de Estudiantes de Universidades Públicas (CREUP). «Cómo es posible que no podamos ir a dar un paseo o ir a ver a nuestras familias por las restricciones de la pandemia, pero se dé por bueno que nos metamos en clase con decenas de personas más», denuncia también la secretaria general del Sindicato de Estudiantes, Coral Latorre.

Pero las quejas de los alumnos no han hecho mella en las universidades. Al contrario. Los rectores aseguran que estas aglomeraciones son «casos puntuales» y que en las aulas y el resto de instalaciones académicas los protocolos de prevención están funcionando y por ello van a seguir apostando por los exámenes en el aula.

La sorpresa ha llegado cuando el propio ministro de Universidades, Manuel Castells, se ha puesto de parte de los alumnos, después de reunirse con ellos. «Hago un llamamiento a la responsabilidad de rectores y decanos. Que no piensen que los estudiantes se inventan las imágenes que han mandado a los medios de comunicación», señaló este jueves en rueda de prensa. El día antes había asegurado sentir una «profunda preocupación» por lo que estaba sucediendo en algunas aulas, en la medida en que las «imágenes muestran situaciones que tal vez no cumplen los protocolos sanitarios». Y añadió: «No hay ninguna razón para que los exámenes tengan que ser presenciales cuando las condiciones sanitarias no lo permitan. Lo primero es la salud».

Unas palabras que han enfadado a los rectores, que han dejado de lado su habitual tono moderado y han arremetido con dureza contra el ministro: «Lamentamos profundamente que ahora se cuestionen vía Twitter desde otros ámbitos gubernamentales y se haga eco a situaciones puntuales, olvidando el formidable trabajo realizado por los profesores, investigadores y personal universitario y el enorme esfuerzo de los propios estudiantes».

Desde la Complutense, la vicerrectora de Estudiantes, Rosa de la Fuente, insiste en lo mismo. «En general, todas las universidades están cumpliendo las normativas y protocolos, que son muy similares a los que se han llevado a cabo durante el primer cuatrimestre, con algunas específicas para los exámenes: control de las aulas, aforo dentro de las clases y en los edificios, protocolos especiales para alumnos vulnerables que no asistan a los exámenes y la reprogramación de exámenes para aquellos estudiantes en cuarentena que puedan demostrar con certificados médicos su situación».

De la Fuente asegura que no les constan quejas de aglomeraciones por parte de los estudiantes de las delegaciones de los centros. «Las denuncias son puntuales, son las que vemos en las redes y en los medios, porque el ambiente habitual es tranquilo», asegura.

Aún así, la CREUP y el Consejo de Estudiantes Universitarios del Estado reclama en un comunicado común que se suspendan las pruebas presenciales por el riesgo de contagio y se pase a una modalidad online. «Siempre hemos defendido la máxima presencialidad posible, pero no a cualquier precio», señalan. «En una situación como la actual, en el pico de la tercera ola, con unas cifras alarmantes de contagios de covid y ante el incremento de restricciones y medidas, es inviable que las universidades continúen ajenas a la realidad que las rodea».

Lo cierto es que una de las razones esgrimidas por los rectores para mantener la presencialidad en los exámenes son los «intentos de fraude» que se han intentado cometer cuando se ha realizado pruebas online. «La realización de exámenes telemáticos conlleva la implementación de unas medidas extraordinarias y con complejas derivadas legales y técnicas en el ámbito de la protección de datos y la identificación de quienes se examinan. Pero aprovechándose de estas dificultades y de las lagunas normativas que existen, se han producido intentos de fraude».

Las asociaciones estudiantiles CREUP y CEUNE responden a esto que en el fondo lo que se está escondiendo es el debate real sobre la «falta de renovación de los métodos de evaluación, mientras se divide a los estudiantes en honestos y deshonestos». «Resulta inaceptable que se pongan en entredicho los valores de honestidad, transparencia y responsabilidad del estudiantado», opinan.

«Si en un examen se copia fácil, es un problema del examen que están poniendo. Hay muchas maneras de hacerlo para que no se pueda copiar”, señala David López Maturen. «Hay exámenes tipo test donde solo te dan 15 segundos para contestar, casi no da tiempo ni a leer la pregunta», apunta. A lo que Coral Latorre añade: «Nos parece insultante que se nos siga criminalizando de esta manera, como si los estudiantes sacáramos provecho de esta situación cuando somos uno de los sectores más golpeados por la crisis y por la pandemia».



Source link