«¡Qué lanzamiento histórico!» El grito de alegría es de Bill Nelson, administrador de la NASA, y, efectivamente, lo que se lo ha arrancado es un hito, un acontecimiento pionero que se ha registrado hace solo unas horas en el Centro Espacial Kennedy, en Florida. A las 11.17 am EDT despegaba de su plataforma de lanzamiento un cohete Falcon 9 de SpaceX que acoge la primera misión privada que se dirige a la Estación Espacial Internacional (ISS). En su casi cuarto de siglo de historia es la primera vez que la plataforma recibirá los integrantes de un vuelo totalmente comercial.

Como presumía Nelson, la operación ha sido un éxito y esta misma mañana la empresa que ha organizado la misión, Axiom Space, publicaba en Twitter una foto en la que se veía a los tripulantes y anunciaba, tirando de ironía, que, tras completar el «check-in», se preparaban ya para la ISS.

¿Por qué es histórica la misión? ¿Y qué podemos esperar ahora?

La primera misión cien por cien privada a la ISS. A bordo de la nave propulsada por el cohete Falcon 9, una Dragon Endeavour también de SpaceX, viajan cuatro personas: Michael López-Alegría, Larry Connor, Mark Pathy y Eytan Stibbe. El primero es el comandante de la misión y vicepresidente de la compañía que la ha organizado, Axiom Space. Los tres restantes, empresarios que han pagado sumas desorbitadas por formar parte de la operación y visitar la ISS. Según precisa El País, cada uno ha abonado alrededor de 50 millones de euros por una aventura que durará 10 días.

Si su operación es histórica es porque, como reconoce la propia NASA, es «la primera misión de astronautas privados a la ISS». Hoy se prevé que la Endeavour se acople con la estación y se abra la escotilla que dé acceso a los cuatro tripulantes de la bautizada como misión Axiom1 (Ax-1) al interior de la ISS, una infraestructura en la que participan la NASA, ESA y sus homólogos de Japón, Canadá y Rusia. Connor, Pathy y Stibbe no serán los primeros «civiles» en la ISS —en 2021 estuvieron allí por ejemplo un director y una actriz rusos—, pero su vuelo marca historia por su carácter comercial.

Los detalles de la misión. La misión Axiom 1 se prolongará en total diez días. Durante la mayor parte de ese tiempo —ocho jornadas— sus cuatro miembros estarán a bordo de la ISS centrados en demostraciones y experimentos. Una vez finalizada, regresarán a Tierra y amenizarán en alguno de los siete puntos de aterrizaje previstos en la costa de Florida, en EEUU. El viaje que ayer despegó del Complejo de Lanzamiento 39A, situado en el Centro Espacial Kennedy de la NASA, se hizo con un cohete Falcon 9 y una nave Dragon Endeavour, ambos de la empresa de Elon Musk.

La empresa detrás de la misión es Axiom Space, que presume de haber capitaneado «la primera misión de astronautas totalmente privada del mundo a la ISS». La compañía tiene su sede en Texas, en EEUU, y se dedica a organizar misiones espaciales para «astronautas privados» como Axiom 1. Su labor sin embargo no se limita a orquestar operaciones. Los planes de Axiom Space pasan por que haya un módulo comercial que se pueda agregar al nodo Harmony de la ISS en 2024.

No los llames turistas espaciales. A diferencia de otras compañías clave en la industria de los vuelos espaciales privados, una industria emergente, al alza y que promete mover sumas cuantiosas, como Blue Origin, Virgin Galactic o la propia SpaceX, Axiom Space parece centrada en el potencial de las misiones comerciales. En la ISS y, en el futuro, en una estación privada. Por lo pronto, la compañía parece querer mantener distancias con el concepto de «turismo espacial».

El propio López-Alegría rechaza ese término e incide en la preparación e incluso el trabajo que desarrollarán los tripulantes de Axiom-1 en la ISS. Sus misiones espaciales para lo que denomina «astronautas privados» requieren 17 semanas de entrenamiento e itinerarios personalizados. Dentro de la estación los integrantes de la misión realizarán, asegura la empresa, más de 25 experimentos. Más allá de las denominaciones, lo cierto es que Axiom Space busca captar el interés de grupos académicos: «Abre más oportunidades para científicos e investigadores de todo el mundo».

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El cohete SpaceX Falcon 9 que transporta la nave espacial Dragon con la misión Ax-1.

Un momento delicado para la estación. Los tripulantes de Axiom-1 protagonizan una misión pionera; pero lo cierto es que su visita a la ISS se produce igualmente en un momento igualmente histórico. La infraestructura espacial no ha permanecido inmune a la guerra de Ucrania y hace solo una semana el responsable de la agencia rusa, Roscosmos, mostró su intención de suspender la cooperación en la ISS por el trato a las empresas de su país. «La restauración de las relaciones normales solo es posible con la eliminación incondicional de las sanciones ilegales», recalcó.

A bordo de la ISS, López-Alegría, Connor, Pathy y Stibbe se encontrarán con tres astronautas de la NASA, uno de la Agencia Espacial Europea y tres del organismo ruso. En una entrevista con El País, el propio López-Alegría reconocía en marzo que “será muy incómodo ver el humo en Ucrania”.

Lo que está por venir. Axiom-1 puede ser la primera misión totalmente comercial a la ISS, pero la compañía de Texas no plantea que sea la única. A finales de 2021 la NASA y Axiom anunciaron que entre el otoño de 2022 y la primavera de 2023 se lanzará una segunda operación privada a la ISS, la Ax-2, que durará un máximo de 14 jornadas. La compañía prevé además agregar un nodo comercial habitable a la ISS en 2024 y plantea incluso que en 2030 haya una estación privada, lista para tomar el relevo de la actual, que data ya de finales de los 90 y ha sido impulsada por agencias.

«Tenemos el primer módulo en 2024. Seis meses después, un segundo módulo. Y otros seis meses después, un tercero. Entonces haremos una pausa a la espera de que la NASA y los otros socios de la ISS decidan hundirla. En ese momento mandaremos el cuarto módulo, que es el que proporciona la mayoría de la electricidad», explicaba
el directivo de la compañía
a El País en marzo.

Imágenes | Axiom Space y NASA





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