[ad_1]

Tanques petroleros en Ust-Luga (Rusia).GETTY IMAGES
El Gobierno de Eslovaquia ha dado este miércoles su apoyo al nuevo paquete de sanciones que ha planteado la Comisión Europea contra Rusia por la guerra de Ucrania, incluido el veto al petróleo. Ha pedido, sin embargo, un periodo de transición más amplio, de tres años, para que el país pueda tener garantizada su seguridad energética.
La presidenta del Ejecutivo comunitario, Ursula von der Leyen, ha planteado inicialmente una transición de algo más de medio año, hasta finales de 2022, para que los Estados miembro puedan buscar fuentes alternativas, pero para los países más dependientes del petróleo de Rusia, como Eslovaquia, este plazo es insuficiente.
El ministro de Economía, Richard Sulik, ha pedido que no se compare las peticiones eslovacas con las húngaras y ha negado que quieran una exención indefinida, pero sí ha señalado que la fase de transición debe durar tres años, según declaraciones ante los medios recogidas por el diario Pravda.
Sulik ha apelado a la «solidaridad» europea para permitir que Eslovaquia pueda «adaptarse» a la nueva situación. Dejar de depender del petróleo ruso le costará a Eslovaquia unos 160 millones de euros, según las estimaciones del Ejecutivo.
«Seamos claros, no será fácil. Algunos estados miembro son fuertemente dependientes pero debemos hacerlo. Proponemos desde ahora una prohibición del petróleo ruso, una prohibición total de las importaciones de todo el petróleo ruso», ha proclamado Von der Leyen en el pleno del Parlamento Europeo reunido en Estrasburgo (Francia).
Esta ruptura con el petróleo ruso se hará de manera «ordenada» para que los propios países de la Unión Europea y sus socios tengan tiempo de buscar vías alternativas de suministro y contener el impacto en los mercados. La propuesta detallada sobre el sexto paquete de sanciones está siendo examinada por los Veintisiete.
[ad_2]
Source link