martes, julio 5, 2022
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España guarda silencio ante los planes de Marruecos de negociar como soberano de las aguas saharauis frente a Canarias

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España guarda silencio ante los planes de Marruecos de negociar como soberano de las aguas saharauis frente a Canarias

El Frente Polisario no participará en las negociaciones sobre la soberanía marítima en las aguas que separan la costa africana del archipiélago canario.

Varias personas, con banderas saharauis, participan en una manifestación en el mes de Marzo después de que el Gobierno español aceptase el plan de autonomía del Sáhara Occidental planteado por Marruecos.
Varias personas, con banderas saharauis, participan en una manifestación en el mes de marzo después de que el Gobierno español aceptase el plan de autonomía del Sáhara Occidental planteado por Marruecos.  Fernando Sánchez / EUROPA PRESS

Marruecos está cada vez más presente la agenda política española. Las relaciones con el vecino del Magreb se enmarcan, pese a los guiños consecutivos de Sánchez hacia Rabat, en una calma tensa. El giro histórico que Moncloa dio en marzo sobre el Sáhara Occidental –reconociendo el plan de autonomía de 2007 del país alauí y, con ello, la soberanía de la antigua colonia a Mohamed VI– está dejando una estela de conflictos diplomáticos por resolver. Es el caso del dominio sobre las aguas de la Plataforma Continental que separan el archipiélago canario y las costas africanas.

La problemática sobre los límites que marcan las fronteras marinas entre España y Marruecos es histórica, y ahora cobra un papel crucial en las relaciones diplomáticas de ambos países, en tanto que se esperan nuevas negociaciones para un nuevo reparto del territorio frente a Canarias. Actualmente, ese corredor de mar –una de las principales rutas migratorias hacia las islas– se separa a la mitad por una mediana. Sin embargo, las aguas que quedan del lado africano no son, según el derecho internacional, plenamente marroquíes, pues las costas ubicadas en la mitad sur del archipiélago se sitúan frente al territorio ocupado del Sáhara Occidental. Es aquí donde aparecen los problemas.

«Las aguas del Sáhara no pueden ser objeto de negociación»

Las conversaciones entre Rabat y Madrid empezarán en las próximas semanas –aún no hay una fecha cerrada– y los representantes legales saharauis no han sido llamados y no participarán. Cualquier acuerdo rubricado que implique un nuevo reparto –independientemente de que beneficie a España o Marruecos– de la zona sur de la Plataforma Continental ubicada en el territorio de la antigua colonia española podría desencadenar una nueva reacción del Frente Polisario ante las cortes internacionales.

«Las aguas del Sáhara no pueden ser objeto de negociación. Si eso ocurre, España estaría reconociendo directamente la soberanía de Marruecos sobre el territorio ocupado. Sería algo gravísimo», dice a Público Abdulah Arabi, delegado del Frente Polisario en España. Las resoluciones de la ONU y la reciente sentencia del Tribunal de Justicia Europeo (TJUE) reconocen que, hasta que se resuelva la descolonización, el Polisario es el único interlocutor válido con el que entablar negociaciones diplomáticas o relaciones comerciales sobre los recursos saharauis.

Desde el Polisario desconfían de los diálogos entre Madrid y Rabat y advierten de que tomarán medidas legales ante cualquier pacto que incluya la fachada atlántica saharaui. El ministerio de Exteriores ha declinado hacer declaraciones a Público al respecto, por lo que se desconoce si España está abierta a incluir las aguas de su antigua colonia dentro de las conversaciones diplomáticas con Marruecos.

El Frente Polisario: «No podemos mantener una relación de normalidad con un Gobierno que se posiciona del lado de un país agresor»

Por otro lado, la ausencia del Frente Polisario en las negociaciones no sorprende a su representante en España, quien recuerda que «el problema de la interlocución siempre ha existido». No obstante, el político saharaui manifiesta su descontento y detalla que la situación actual es diferente, ya que las relaciones con España están quebradas tras el cambio de postura de Sánchez. De hecho, el movimiento soberanista no tiene intención de sentarse junto a representantes españoles «al menos hasta que no se nos dé una respuesta y se nos aclaren los acuerdos con Marruecos, porque no sabemos nada más allá de la famosa carta», dice Arabi. «No podemos mantener una relación de normalidad con un Gobierno que se ha posicionado claramente del lado de un país agresor y ocupante», denuncia.

Las claras intenciones de Marruecos

Mientras el Gobierno de España guarda silencio, Rabat mueve sus hilos ante la comunidad internacional para legitimar la ocupación. En paralelo a las conversaciones bilaterales que se abrirán en las próximas semanas, la ONU está trabajando en la renovación de la Comisión de Límites de la Plataforma Continental, un órgano compuesto por perfiles técnicos que debatirá y elaborará una propuesta para delimitar las aguas. A pesar del carácter científico de este comité –formado por 21 representantes del mundo de la geofísica, geología e hidrografía–, Marruecos pretende politizarlo.

Tanto es así que el país alauí ha postulado a un jurista sin formación científica que ha defendido en numerosas ocasiones la soberanía de Marruecos sobre el Sáhara Occidental. Además, según pudo confirmar Público, las embajadas del país alauí están trabajando para convencer a la comunidad internacional de la idoneidad de su candidato para este órgano de la ONU, cuya composición se dirime en una votación en la que cada integrante debe recabar dos tercios de los apoyos de los Estados.