[ad_1]

Un termómetro marca 40 grados en Bilbao. / Ainhoa gorriz

El Instituto Carlos III atribuye a las altas temperaturas 4.721 decesos desde junio, cuatro veces más que el año pasado

Álvaro Soto

El verano de 2022 pasará a la historia por su enorme exceso de mortalidad. España ha registrado 21.173 defunciones más de las esperadas, según los datos del Informe de Monitorización de la Mortalidad diaria (MoMo), elaborado por el Instituto de Salud Carlos III, dependiente del Ministerio de Sanidad. En total, han fallecido 135.108 personas desde el 1 de junio hasta el 14 de septiembre (última actualización publicada), la cifra más alta desde que se tienen registros, muy por encima incluso de los veranos pandémicos, cuando se contabilizaron 116.524 óbitos (2021) y 112.137 (2020). Ahora, España ha reportado un 28% más de defunciones que la media de los años previos a la aparición de la covid-19: entonces se notificaban unos 105.000 decesos durante los meses de verano. Las olas de calor que han sacudido el país explican una parte de los fallecimientos, pero ni mucho menos todos, advierten los expertos.

En concreto, MoMo computa 4.721 fallecimientos atribuibles a las elevadas temperaturas. Los 42 días de olas de calor, con ciudades y comunidades autónomas batiendo récords de temperaturas, han empujado los decesos por esta causa cuatro veces por encima de los registros del año anterior: las muertes atribuidas al calor fueron 1.298 en 2021, por debajo de los años anteriores (1.888 en 2020 y 2.103 en 2019). Desde 2015, las defunciones vinculadas a las altas temperaturas se sitúan, de media, en los 1.836.

Durante la primera (y temprana) ola de calor, entre el 12 y el 18 de junio, el MoMo estimó 362 óbitos atribuibles a las altas temperaturas. En la segunda, que se extendió a lo largo de julio, los autores calcularon 1.885 decesos. Y en la tercera, durante la primera quincena de agosto, las muertes atribuidas al calor fueron 1.274. Pero durante todo el verano, también en septiembre, se han contabilizado defunciones relacionadas con las altas temperaturas.

El exceso de mortalidad no se ha computado únicamente en España. Solo en julio la Unión Europea registró 53.000 fallecimientos por encima de lo esperado, el 16% más. «Parte del aumento de la mortalidad en julio de 2022, en comparación con el mismo mes de los últimos dos años, puede deberse a las olas de calor que han afectado a partes de Europa durante el período de referencia», subrayó ayer Eurostat, la oficina europea de estadística.

«El cambio climático mata y nuestra vida está en juego. El número de muertes relacionadas con las temperaturas podría multiplicarse hasta por tres en los próximos años», señaló Julio Díaz, miembro de la Unidad de Referencia en Cambio Climático, Salud y Medio Ambiente Urbano del Instituto Carlos III, durante la Reunión Anual de la Sociedad Española de Epidemiología, celebrada en San Sebastián. «Los últimos siete años han sido los más calurosos jamás registrados y 2022 va camino de ser el octavo», alertó el especialista.

Pero los expertos en Salud Pública creen que el gran número de fallecimientos registrado en este verano tiene muchas causas, aunque no están claras y debe esperarse a que se consoliden los datos para determinarlas. «Hasta dentro de varios meses no sabremos realmente qué ha ocurrido», explica Joan Carles March, profesor de la Escuela Andaluza de Salud Pública. Aun así, March apunta a otros dos factores: «Por un lado, la covid-19 sigue matando, sobre todo, entre las personas mayores y muy vulnerables. Pero además, la saturación que provocó la pandemia en el sistema sanitario, con especial énfasis en la Atención Primaria, evitó que se diagnosticaran otras enfermedades cuyas consecuencias, mortales en muchos casos, quizá estamos viendo ahora».

«La Atención Primaria no llegó donde tenía que llegar y las consultas on-line, que en muchos momentos ha sido la única fuente de contacto entre pacientes y profesionales sanitarios, supone una dificultad para diagnosticar determinados problemas de salud», subraya March, que valora la anunciada creación de la Agencia Estatal de Salud Pública. «Servirá para mejorar la averiguación de las causas de mortalidad para permitir actuar sobre ellas».

[ad_2]

Source link