Antoni Riera, director técnico de la Fundación Impulsa Balears, participó el pasado lunes en un desayuno sobre turismo sostenible organizado por Turespaña en la sede de la Royal Academy of Arts de Londres. Riera, ante una numerosa representación de actores del sector turístico y representantes de diferentes ámbitos de la economía británica, impartió en inglés la ponencia ‘Hacia un turismo regenerativo. El caso de Balears’. Defendió la necesidad de impulsar la economía circular como vía de progreso y la mejor manera para alcanzar el turismo regenerativo.

Riera explicó que recordada perfectamente cuándo se introdujo por primera vez la idea de sostenibilidad en el Departamento de Turismo de la UIB en los años 90 y que ahora está en el centro del debate. Aseguró que los nuevos enfoques de sostenibilidad no pueden interpretarse como un objectivo estático o una meta que puede alcanzarse siguiendo unes reglas sobre el uso de los recursos. Explicó también que el turismo sostenible no puede interpretarse como una alternativa al turismo de masas o como una actividad relacionada con el ecoturismo. Al contrario, Riera mantiene que la sostenibilidad debe verse como una palanca clave de la competitividad del turismo porque mejora no solo el atractivo de los países y regiones como destinos, sino también la prosperidad de las sociedades locales. Es decir, que la sostenibilidad es ya imprescindible para mejorar la vida de los ciudadanos de un determinado territorio.

El director técnico de la Fundación Impulsa Balears no habla ya de sector turístico o de mercado turístico, sino que da un paso más y alude al ‘sistema turístico’. Se refiere con ello a las conexiones entre la sociedad, la ecología y el turismo, que considera que van más allá del «núcleo industrial».

En este sentido, explicó que es imprescindible analizar qué es ‘el éxito del turismo’ y aboga por abandonar la convencional y reduccionista perspectiva de volumen que se ha empleado habitualmente para planificar, gestionar y controlar el turismo. Reiteró, una vez más, que las nuevas formas de ver el turismo adoptan una perspectiva de valor. En este sentido, su apuesta ha de ser a largo plazo y debe considerar los ámbitos económicos, sociales, ambientales, de reputación y de gobernanza con una visión más allá del corto plazo.

APORTAR POR EL VALOR. En Balears, de hecho, todo el mundo es ya consciente de que el volumen ya no es tan importante, aunque nadie quiere prescindir de contar en sus instalaciones, ya sean hoteleras o de oferta complementaria, con cuantos más turistas, mejor. Incidió en señalar que la perspectiva del valor a largo plazo pone el foco en lo que sucede cuando los flujos turísticos abandonan la región. Aseguró que es imprescindible fijar un sistema turístico orientado a crear y capturar valor a largo plazo.

Hay un gran reto estratégico para conseguir un desarrollo más sostenible de aquellas regiones que funcionan como destinos turísticos. Advirtió, en todo caso, que los nuevos enfoques de sostenibilidad solo tienen valor si se pueden poner en práctica. Indicó que la sostenibilidad necesita especificidad y que los conceptos sean operativos. De esta manera, la economía circular ha cobrado importancia. La Estrategia Española de Economía Circular, por ejemplo, define medidas para la implantación efectiva de criterios en la planificación turística, la reconversión de destinos y el apoyo a la creación de nuevos productos como acciones clave para llevar a cabo la transición circular.

Riera sostuvo que las empresas turísticas son cada día más conscientes de las oportunidades que promete la economía circular y han comenzado a adoptar medidas para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. Señaló que la economía circular y la sostenibilidad comparten preocupaciones con el estado actual de la tecnología, la producción industrial y el consumo.

El economista recordó que Naciones Unidas cree que la economía circular es un acelerador de la Agenda 2030 y que el turismo puede hacer una contribución significativa al cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Apunta que el turismo está directamente relacionado con diferentes ODS, como el trabajo decente y crecimiento económico, consumo responsable y producción…

Riera explicó en Londres que Balears está obligada a abrir una transición circular encaminada a crear más valor y lograr mejores resultados económicos, sociales y ambientales en el sistema turístico.
Afirmó que en Impulsa Balears están convencidos de que la economía circular es una vía de progreso si la sociedad quiere mejorar, y no solo evitar, el descenso de sus ingresos; o quiere regenerarse y no solo conservar sus bienes naturales y culturales; o si aspira a reposicionarse y no solo a actualizar su entorno empresarial.

Explicó que desde Impulsa se ha lanzado ‘reN’, un movimiento regenerativo para el futuro de las Islas, que pretende promover y acelerar la transición hacia un sistema circular. Llegados a este punto sugiere que hay que organizar las acciones en torno a seis ámbitos prioritarios: agua, energía, materiales y residuos, alimentos, movilidad y tierra y mar. Y en tres niveles de decisión: compra circular, circular empresarial y ciudad circular.

El director técnico explicó que desde la Fundación Impulsa han construido su propio marco estratégico para facilitar a las empresas hoteleras la creación de conexiones circulares a lo largo de su cadena de valor. Riera destacó que han desarrollado un conjunto de indicadores circulares que tengan un alcance integral.

Aseguró que han puesto en marcha una aplicación de autodiagnóstico que permite a cualquier empresa hotelera medir su progreso circular en base a 33 indicadores. Se mostró seguro de que la industria hotelera está muy bien posicionada para contribuir a la transición hacia un sistema turístico circular. Explicó que las hoteleras están preparadas para impactar positivamente en las cadenas de producción de valor y los hábitos de consumo de sus clientes.

TURISMO REGENERATIVO. Apuntó de nuevo al turismo regenerativo como una apuesta ambiciosa, que va mucho más allá del ecoturismo o del turismo verde, que solo buscan minimizar impactos. De hecho, va, incluso, más allá del turismo sostenible, que garantiza un impacto neutro. Recordó que el turismo regenerativo aspira a reparar las externalidades negativas acumuladas y a activar nuevas palancas a favor de la creación y captura de valor a largo plazo. Explicó que desde Impulsa consideran que es posible y viable construir un sistema de turismo regenerativo, pese a ser conscientes de que hay mucho trabajo por delante y de que deben realizarse cambios en produndidad en la estructura de las empresas. Apuntó que la economía circular abre las puertas a un turismo restaurativo, que ha de favorecer la posibilidad real y viable de construir un sistema de turismo regenerativo.

Explicó que el reto de Balears es conectar radicalmente su sistema turístico con el futuro. Aseguró, finalmente, que desde Impulsa Balears se trabaja para convertir a los operadores regionales en actores de una visión de turismo regenerativo. Y Riera acabó la conferencia con una cita de Javier Marías: «Nunca desdeñen las ideas imaginativas. A ellas se llega solo después de mucho pensamiento, de mucha reflexión y mucho estudio, y de notable atrevimiento».



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