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El sector del aceite de oliva español quiere dar un paso adelante para blindarse frente a la competencia y el fraude. Los grandes del sector diseñan un sistema de autocontrol mediante el que asegurar que el oro líquido nacional cumple unos estándares superiores a los que fija la normativa vigente, aprobada por el Gobierno hace escasos meses.
Las compañías que decidan adherirse a este certificado de calidad que entrará dentro de poco en marcha podrán asegurar al consumidor a través de auditorías privadas que su producto está por encima de lo legalmente exigido tanto en el aspecto fisicoquímico como organoléptico.
España es principal productor y exportador de aceite de oliva a nivel mundial. Alrededor del 10% de la superficie agraria útil es de olivar, con más de 2,75 millones de hectáreas repartidas por todo el territorio nacional. Además, el oro líquido es el tercer producto agroalimentario más exportado desde nuestro país a más de 150 países diferentes por un valor superior a los 2.800 millones de euros al año.
«España se ha convertido en una potencia alimentaria, pero si hay un producto icónico es el aceite de oliva. Cuando uno es líder, tiene más enemigos e intenta sacarle las vergüenzas, así que tener un mecanismo de autocontrol así es positivo», opina José Miguel Herrero, director general de la Industria Alimentaria del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.
Hasta el momento, ya hay varias cadenas de la gran distribución interesadas en que el aceite que comercialicen contenga este sello de calidad, según aseguran desde las grandes empresas del sector. «No me imagino otro escenario que la mayoría de las compañías se sumen a esto. Lo hemos visto clarísimo desde un primer momento», añade Ignacio Silva, presidente del Grupo Deoleo, propietario de marcas como Carbonell, Bertolli o Carapelli.
De momento, un comité de expertos formado por operadores comerciales, asociaciones de la gran distribución, asociaciones de consumidores y la propia Administración está ultimando los detalles de su aplicación práctica. Se contempla que finalmente pueda diseñarse una etiqueta específica para los envases que sirva para diferenciar a los aceites de oliva adheridos al certificado.
Ahora el sistema será puesto a disposición de la Entidad Nacional de Acreditación (ENAC) y comenzarán en breve las primeras pruebas piloto. Según Iñaki Benito, director general de la Fundación Patrimonio Comunal Olivarero, los operadores «tendrán que abrir las puertas de sus instalaciones a las auditoras» para «dotar de la máxima transparencia al sector».
«Seguramente que al principio habrá empresas que estarán esperando a ver cómo funciona», añade Antonio Luque, presidente de la cooperativa Dcoop. «A nivel de sector nos puede permitir consolidar la imagen del aceite de oliva español en el mundo», añade.
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