¿Son las políticas de lucha contra el cambio climático positivas para la economía? La mayoría de los españoles así lo piensa: un 64 % afirma que la transición ecológica será una fuente de crecimiento económico (por encima de la media de la UE del 56 %).

Además, el 70 % de los encuestados españoles también cree que mejorará su calidad de vida, aumentará la comodidad de su vida diaria y tendrá efectos positivos en la calidad de su alimentación o su salud. Las políticas dirigidas a abordar la emergencia climática también se consideran positivas para el mercado de trabajo: más de la mitad de los españoles (59 %) cree que tendrán un impacto neto positivo en los niveles de empleo del país, generando más puestos de trabajo de los que destruyen.

Con todo, una mayoría (59 %) prevé que su poder adquisitivo disminuirá con la aplicación de la transición ecológica.

Emigración a otras regiones y cambio de trabajo

Según los españoles, los retos relacionados con el cambio climático han llegado para quedarse. Si bien un tercio (30 %) de los encuestados cree que la emergencia climática estará controlada en 2050, el 67 % teme que seguirá siendo un problema importante a mediados de siglo.

Al preguntarles por el impacto a largo plazo de la crisis climática, más de un tercio de los españoles (35 %) prevé tener que trasladarse a otra región o país debido al cambio climático. Esta preocupación es mucho mayor entre los veinteañeros, ya que el 61 % de ellos afirma estar preocupado por la posibilidad de tener que mudarse por cuestiones climáticas. 

Adaptaciones del estilo de vida a largo plazo

Los españoles son conscientes de los cambios de comportamiento que deben adoptarse para hacer frente al cambio climático. Un tercio de los encuestados (34 %) cree que en 20 años la mayoría de las personas ya no tendrán coche, y el 67 % piensa que la mayoría de los españoles teletrabajará para contribuir a la lucha contra el cambio climático. Por último, un tercio (35 %) estima que la mayoría de la gente habrá adoptado una dieta basada en vegetales y el 60 % predice que se asignará una cuota de energía a cada ciudadano (12 puntos por encima de la media de la UE del 48 %).

Una comparación mundial: diferencias entre europeos, británicos, estadounidenses y chinos.

En general, los europeos están divididos en cuanto a si la transición ecológica será, o no, una fuente de crecimiento económico. Más de la mitad de los encuestados (56 %) cree que será así, en línea con la percepción de estadounidenses y británicos (57%), mientras que los chinos son más optimistas (67 %). No obstante, la mayoría de los europeos (61 %) confía en que su calidad de vida mejorará, con un impacto positivo en la calidad de su alimentación o su salud. Los europeos son más pesimistas que los chinos (77 %), los estadounidenses (65 %) o los británicos (63 %).

El vicepresidente del BEI Ricardo Mourinho Félix ha afirmado: «Los ciudadanos españoles confían en que la transición verde contribuirá a mejorar su calidad de vida y el mercado de trabajo. Pero también les preocupan algunos grandes cambios que tendrán que introducir en su modo de vida debido a los efectos el cambio climático a largo plazo. Como banco climático de la UE, es nuestra responsabilidad trabajar con los encargados de la elaboración de políticas y los socios de la industria para abordar de forma concreta estas preocupaciones. Al hacerlo, podemos contribuir a impulsar la doble transición hacia un futuro más verde y próspero que no deje a nadie atrás».

  • Puede descargar los datos en bruto de los 30 países encuestados en formato Excel pulsando aquí.
  • Pulse aquí para acceder a la página web del BEI en la que se presentan las principales conclusiones de la cuarta encuesta del BEI sobre el clima.



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