Manuel de la Rosa Hernández | Entre los días 17 y 24 de julio se celebra la 6ª edición de la Caravana Abriendo Fronteras, una iniciativa solidaria que desde 2016 viene recorriendo cada verano diferentes espacios de frontera. Como en anteriores ocasiones se propone denunciar la vulneración de derechos humanos, las causas de los desplazamientos forzados y reivindicar otras políticas migratorias, sociales, comerciales e internacionales. En esta edición 350 personas, de las que el 70% son mujeres, viajan desde la península, Baleares e Italia. Esta vez han viajado rumbo a las Islas Canarias.

Las circunstancias políticas, sociales y económicas de los últimos años han agravado algunas de las condiciones que empujan a las personas a migrar desde sus países en el continente africano. El impacto de la pandemia está siendo grave en los países de África Occidental y del Sahel Occidental, de donde proceden las personas migrantes que llegan a Canarias y donde la economía informal tiene un gran peso. A esto hay que sumarle el empobrecimiento asociado a los procesos de globalización, el extractivismo que despoja a estas comunidades de sus recursos y formas de vida; la violencia machista; y los conflictos armados en algunas de estas regiones, donde los gobiernos europeos tienen una responsabilidad histórica y, en muchos casos, un papel activo en ese expolio a día de hoy.

Caravana Abriendo Fronteras viaja junto a Carovane Migranti y representantes de otras fronteras para unirse a las organizaciones y colectivos sociales que resisten en las islas frente a un modelo migratorio que está en guerra con la vida y que hace suya lo de “Ningún ser humano es ilegal”.

 

CANARIAS EN LA FRONTERA SUR

Canarias, uno de los territorios más empobrecidos del estado español, con una situación social insostenible a causa de la crisis económica que ha acompañado a la pandemia con el parón del monocultivo turístico, se ha convertido en frontera colonial de la Europa del capital. Canarias soporta altas tasas de pobreza, exclusión social y precariedad laboral. Todo ello hace especialmente grave el empecinamiento del Gobierno español y de la UE de retener en estas islas a miles de personas migrantes sin permitirles el libre tránsito hacia Europa.

A la utilización cada vez más creciente de las islas como plataforma militarista (periódicas maniobras militares, instalaciones al servicio de la agresión bélica a otros países,…) así como la de ser una avanzadilla frente al continente africano para el neocolonialismo extractivista, se suma este nuevo papel de guardia fronteriza contra el sentir de su población que, como viene evidenciando, mayoritariamente se muestra solidaria con las personas migrantes.

“El nuevo Pacto europeo de Migración y Asilo -señala esta plataforma solidaria- pretende que las Canarias sean cárceles a cielo abierto mientras el gobierno español defiende la misma política antimigratoria que planifica y desarrolla la UE. Tiene potestad para trasladar a las personas dentro de su territorio y evitar que sigan varadas en campamentos provisionales pero decide no hacerlo, o hacerlo arbitrariamente, para alentar el imaginario de avalancha. De esta manera se mantiene el círculo vicioso formado por grandes empresas que se benefician de militarizar las fronteras y la clase política encargada de legitimar esa necesidad de seguridad, que no es tanto la de todas las personas como la de los intereses de las élites gobernantes y empresariales.”

 

CONTRA EL PACTO EUROPEO

Durante el último año las condiciones de detención, hacinamiento y bloqueo en las islas han sido dramáticas. El contexto de emergencia sanitaria derivada de la COVID-19 y las políticas migratorias amparadas en un nuevo Pacto Europeo han servido de excusa para legitimar la vulneración de derechos humanos.

Esta situación es la que quieren denunciar con la iniciativa de la caravana. Critican, así, el nuevo Pacto Europeo sobre Migraciones y Asilo que, en su opinión, sigue poniendo el foco en el retorno, las deportaciones, la externalización de fronteras y la firma de acuerdos de readmisión por terceros países como herramientas básicas del control fronterizo, por delante de los derechos humanos y la acogida digna.

También denuncian los dispositivos de privación de libertad y los espacios de contención o la militarización y la presencia de FRONTEX y reivindican el derecho a la salud y a disponer de vacunas para todas las personas, el derecho a solicitar asilo, a la libertad de movimiento y la regularización para todas las personas en situación administrativa irregular que se encuentran en el Estado español.

Asimismo denuncia la política neocolonialista de incentivos y amenazas que la Unión Europea lleva a cabo en el Sahel, especialmente en Niger, condicionando fondos de ayuda al desarrollo a la aprobación de leyes o de medidas de detención de las personas migrantes. Niger se ha convertido así en la frontera más al sur de Europa y una de las mejor pagadas. Similar papel le asigna la política migratoria europea al régimen marroquí con el agravante de que mantiene la ocupación del Sáhara Occidental y el abandono del pueblo saharaui por parte de los gobiernos europeos, y especialmente del gobierno español, responsable principal de un proceso de descolonización interrumpido desde hace 45 años, que, además es causa de conflictos con Marruecos y nuevas vulneraciones de derechos humanos como el reciente ocurrido en Ceuta.

La Caravana Abriendo Fronteras denuncia “un modelo migratorio inserto en un modelo más amplio que está en guerra con la vida, un modelo capitalista que prima la acumulación de riqueza y recursos en pocas manos a costa de desposeer y explotar a las mayorías, un sistema patriarcal que destroza la vida de las mujeres y las personas con disidencias de identidades y orientaciones, un sistema colonial y racista, ecocida y homicida. Denunciamos el uso de las fronteras como herramienta para mantener este sistema.”

Hoy se sigue produciendo el saqueo de los recursos de los países de África por parte de empresas y estados de Europa, y de manera específica los Acuerdos neocoloniales de pesca impuestos por la Unión Europea a 13 gobiernos africanos, lo que ha supuesto por ejemplo en Senegal, la destrucción de cientos de miles de empleos en los últimos años y el éxodo de miles de jóvenes hacia Europa.

La Caravana Abriendo Frontera exige:

– La disolución de FRONTEX y el sistema de fronteras.

– La creación de corredores seguros para las migraciones.

– El cierre de los CIE y del sistema de campamentos de retención y expulsión como los del Plan Canarias.

– Regularización YA para todas las personas migrantes.

– El cese de las políticas neocoloniales y racistas que oprimen a los países del sur global.

A lo largo de estos días del 17 al 24 del mes de julio se realizarán numerosas actividades en Gran Canaria y en Tenerife en coordinación con plataformas de apoyo a migrantes y colectivos sociales de las islas.



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