Actos en el cementerio de San Eufrasio de Jaén organizados la Asociación de la Memoria Histórica en una fosa común con restos de republicanos muertos en la Guerra Civil en 2011.
Actos en el cementerio de San Eufrasio de Jaén organizados la Asociación de la Memoria Histórica en una fosa común con restos de republicanos muertos en la Guerra Civil en 2011.José Manuel Pedrosa

Dolores García-Negrete fue uno de los símbolos de la lucha republicana contra el franquismo. Casada con el médico Federico Castillo Extremera, a la muerte de este inició una intensa actividad política y fundó la Asociación de Mujeres Antifranquistas de Jaén. Junto a sus hijos Federico y Manuel, ambos médicos, se convirtió en el puntal del Partido Comunista en la provincia. Pero, al finalizar la Guerra Civil, todos ellos vivieron una represión implacable. Cuatro de los hijos huyeron al exilio, otros cuatro terminaron en campos de concentración y en la cárcel. Dolores García-Negrete, la madre, fue la peor parada.

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El último día de la Guerra Civil, Dolores decidió no formar parte de la expedición que salió de Jaén con destino al puerto de Alicante. Quizá llegó a pensar que los vencedores de la guerra respetarían su reputación intachable. O su labor humanitaria en la retaguardia. O simplemente su condición de mujer. Pero no fue así. Fue detenida, encarcelada y, el 1 de marzo de 1940, fusilada en las tapias del cementerio de San Eufrasio de Jaén.

Su historia es una de las muchas que permanecen sepultadas en la Fosa 702 del viejo cementerio civil de la capital jienense. Ahora, después de muchos años, este será uno de los lugares en los que se llevará a cabo la exhumación de las 1.081 víctimas del franquismo que allí permanecen. La Secretaría de Estado de Memoria Democrática del Ministerio de la Presidencia ha librado 507.810 euros para seis proyectos de investigación, indagación, localización, exhumación y dignificación de fosas comunes de represaliados durante la Guerra Civil y el franquismo que Andalucía debe ejecutar este mismo año.

Los familiares de estas víctimas han recibido con emoción la próxima exhumación de los restos de los represaliados de la fosa 702, una de las más numerosas del país.

Una mujer enciende una vela sobre la Fosa 702 en el cementerio de San Eufrasio de Jaén en un acto en 2005.
Una mujer enciende una vela sobre la Fosa 702 en el cementerio de San Eufrasio de Jaén en un acto en 2005.JOSÉ MANUEL PEDROSA

“Ya era hora”

“Ya era hora, es un acto de justicia y de reparación; si hay justicia también hay reparación, y así podrá cerrarse también el duelo”, indica Miguel Ángel Valdivia, presidente de la Asociación de Memoria Histórica de Jaén. Él mismo tiene a dos tíos suyos enterrados en fosas comunes de Pozoblanco (Córdoba) y de Teruel.

Sentimiento no disimulado el de la familia del socialista Florentino Santos Santos, el último alcalde republicano de Espejo (Córdoba), enterrado allí. Cada año, el 1 de noviembre, los parientes acuden a Jaén al homenaje que se brinda a los represaliados del franquismo. En 2018, la actualización del Mapa de Fosas Comunes de Andalucía llegó a documentar 702 de estos enclaves de la represión en la comunidad, 27 de ellos en la provincia jienense. Seis de esas fosas se encuentran en el viejo cementerio de San Eufrasio, pero ninguna tiene enterrado tanto dolor y tanta crueldad como la Fosa 702

Esta era conocida como “el corralillo de los ahorcados”. Allí se enterraba a los condenados a muerte, a los que aparecían ahorcados y a las víctimas más pobres de la represión franquista. La fosa estuvo vigente hasta 1948, año en el que se enterró al último guerrillero antifranquista de los muchos que se escondieron en los montes de Sierra Morena al término de la Guerra Civil.

El dinero destinado por el Gobierno permitirá afrontar los trabajos de investigación, localización y delimitación de esta fosa. Es un primer paso para poder intervenir, en una fase posterior, y exhumar esos cuerpos. Para estos trabajos será necesario un convenio que implique al Estado, a la Junta de Andalucía, a la Diputación y al Ayuntamiento de Jaén.

El hecho de que el convenio para actuar incluya a la Junta de Andalucía (gobernada por PP y Cs, y con el apoyo de Vox) genera dudas en varios colectivos sobre su eficacia final. Desde el PCE se ha recordado que los grupos políticos que están en el Gobierno andaluz son “muy reacios a la aplicación de políticas de reparación reconocidas por ley”. Sin ir más lejos, los tres concejales de Cs que el mes pasado abandonaron el gobierno municipal de Jaén rompiendo el pacto que tenían con el PSOE han criticado los próximos trabajos de exhumación en este camposanto. “No vamos a permitir que se utilice un lugar en el que confluyen tantas sensibilidades para una finalidad política”, ha señalado María Cantos, exportavoz de Cs. Cantos recuerda que el cementerio de San Eufrasio de Jaén está protegido con el nivel máximo como Bien de Interés Cultural, “y en él solo se pueden realizar trabajos de conservación y mantenimiento como cementerio”.

Hace dos años, la simbólica Fosa 702 fue el objeto de actos vandálicos —pintadas—, unos hechos que se han repetido con cierta frecuencia. Además, en 1985 hubo un movimiento de tierra y centenares de cadáveres afloraron. Años más tarde se construyó una plataforma de mármol de 132 metros cuadrados, una especie de mausoleo, que cada 1 de noviembre acoge el homenaje de los familiares de los represaliados del franquismo.

Este lugar también ha sido testigo en los últimos días del rodaje de Las cartas perdidas, un documental ficcionado, escrito y dirigido por Amparo Climent, que llevará a la vida una serie de cartas reales de mujeres exiliadas o encarceladas durante la Guerra Civil.



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