Miembros del Servicio Extremeño de Salud (SES) inoculan la tercera dosis de la vacuna anticovid / EFE

España cierra la semana con 446 muertos por covid mientras las residencias de mayores notifican 76 decesos

Álvaro Soto

La nueva normalidad casi se toca con la punta de los dedos, pero las estadísticas del Ministerio de Sanidad recuerdan a diario que la covid-19 sigue resultando, todavía hoy, devastadora. España cierra esta semana con 446 muertos por coronavirus y sufre para doblegar la curva de fallecimientos, que no baja de los 400 decesos semanales desde finales de julio, hace ya dos meses.

Aunque la actualización de datos de este viernes ofreció motivos para la esperanza (Sanidad notificó en las últimas 24 horas 44 fallecidos –igual que el 30 de julio y el 17 de septiembre–, la cifra más baja desde el 23 de julio), los guarismos semanales, pese a que registran caídas, lo hacen de una manera muy lenta, sobre todo durante septiembre.

El pico de fallecimientos por covid-19 en la quinta ola se registró entre el 23 y 27 de agosto, cuando murieron 864 personas. Entre el 30 de ese mes y el 3 de septiembre se computaron 795 decesos y la semana siguiente, en el 6 y el 10 de septiembre, pareció que iba a producirse el punto de inflexión, con 495 fallecidos, 300 menos. Pero entre el 13 y el 17, el ministerio contabilizó 493 y en la semana que ayer terminó, 446, a una media de 64 óbitos diarios. El total de muertos desde el principio de la pandemia, con prueba positiva, se eleva ya a 86.229 personas.

La oleada de contagios en la segunda quincena de junio y en julio, que llevó la incidencia acumulada a los 701 casos el 27 de ese mes, se ha traducido en un aumento de ingresos y de muertes. Aun así, los peores datos difícilmente volverán a repetirse, sobre todo, por la extensión de la vacunación. Además, algunos de los decesos que se registran ahora todavía corresponden a personas que se contagiaron en las oleadas anteriores y que han permanecido durante meses luchando por su vida en las unidades de cuidados intensivos, donde, no obstante, la situación ahora mismo es muy positiva.

Respecto a las muertes por covid, una situación similar ocurre en las residencias. Tras alcanzar el pico de fallecimientos de la quinta ola entre el 2 al 9 de agosto, cuando murieron en los centros de mayores 172 personas, se produjo un descenso pronunciado en las cuatro siguientes semanas, hasta reducir los decesos en más del 50%, 80 muertes en el periodo entre el 30 de agosto y el 6 de septiembre. Sin embargo, el número de óbitos apenas ha caído en la última semana con datos disponibles al quedarse en 76 entre los días 6 y 13, según el Imserso.

En cambio, sí ha mejorado sustancialmente la estadística de contagiados en las residencias, coincidiendo con la decisión de administrar un tercer pinchazo de la vacuna a las personas que viven en ellas. Así, mientras que en la semana del 30 de agosto al 6 de septiembre se registraron 737 positivos en los geriátricos, entre el 6 y el 13 de septiembre las infecciones se han reducido hasta las 478. El pico de contagios en la quinta ola se registró entre el 19 de julio y el 9 de agosto, cuando se contabilizaron más de 1.300 positivos en siete días durante tres semanas consecutivas.

Los malos datos de fallecidos son el lunar dentro de las estadísticas oficiales de la pandemia en España. Todos los demás indicadores permiten augurar horizontes más optimistas. La incidencia acumulada, por ejemplo, se situó ayer en los 69,37 casos por cada 100.000 habitantes, dos menos que el día anterior y el índice más bajo desde el 3 de agosto de 2020, hace casi 14 meses. También los nuevos contagios, 2.746, continuaron la tendencia favorable de las últimas jornadas y se cierra de esta forma la semana con menos positivos desde el verano pasado. Aun así, el global de infectados desde el inicio de la pandemia alcanza ya los 4.946.601, según las estadísticas oficiales del departamento de Carolina Darias.

La presión hospitalaria también ofrece buenas noticias. El número de pacientes hospitalizados por covid desciende por debajo de 3.000 (2.951) y la ocupación total de camas se sitúa en el 2,45%, mientras en las UCI permanecen 837 personas (9,20% del total de camas).



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