ÉCIJA (SEVILLA), 13 Ene. (EUROPA PRESS) –

Iñigo Osuna y su equipo de Vox Écija (Sevilla) han visitado unas explotaciones ganaderas de la localidad para escuchar de primera mano la «difícil situación» que atraviesa el citado sector y exponer una moción al pleno en contra de las declaraciones del ministro de Consumo, Alberto Garzón (IU), en las que tras avalar la ganadería extensiva, avisaba de que las «mega granjas» no son sostenibles en el plano medioambiental al contaminar el suelo y el agua y producir carne de «pobre calidad» procedente de «animales maltratados», según sus palabras.

En ese sentido, después de que el presidente del Gobierno, el socialista Pedro Sánchez, haya defendido la calidad de la carne producida en España y haya lamentado la polémica derivada de las declaraciones de Garzón, el portavoz astigitano de Vox ha considerado que el Gobierno central protagoniza «continuos ataques» a los ganaderos, pesando reclamaciones de las patronales ganaderas para el cese o dimisión del ministro.

Además, ha rechazado «los contenidos que, sobre esto, se encuentran recogidos en la Agenda 2030» aprobada por la asamblea general de la ONU para el desarrollo sostenible, considerando que dicho programa, destinado a «garantizar una protección duradera del planeta y sus recursos naturales», según su documento; es «contrario a los intereses de los ganaderos españoles».

La aplicación de dicho programa de medidas urgentes contra el cambio climático y que declara la «soberanía plena de cada estado sobre su riqueza, recursos y actividad económica», según el texto, derivará según el líder de Vox en Écija en «un cambio del modelo económico, social y familiar» que, a su vez, provocará el «empobrecimiento de las clases medias y trabajadoras, disminuyendo su poder adquisitivo y su calidad de vida».

Mientras dicho plan de la ONU recoge entre sus objetivos combatir las desigualdades y erradicar el hambre, el portavoz astigitano de Vox ha asegurado que «las élites globalistas serán la clase beneficiaria de esta situación y para tal fin imponen un nuevo modelo agrario, que implica subir los costes de producción hasta asfixiar las explotaciones».

Ello cuando en su opinión, «en Europa se aceptan productos sin garantías ni controles sanitarios provenientes de territorios extracomunitarios y obtenidos en condiciones de explotación laboral, todo ello en detrimento de nuestros agricultores», contando España por ejemplo con un criterio de «requisitos para la introducción e importación» de productos alimenticios.

Vox, así, ha defendido a este «sector que en la crisis del coronavirus ha demostrado ser una industria estratégica nacional fuerte, totalmente comprometida con la sostenibilidad medioambiental y que es muy necesaria para alimentar a la población a un precio asequible y con calidad».

«El sector primario necesita apoyo y no la demonización ni los ataques continuos desde el Gobierno», ha dicho, señalando la ganadería y la agricultura como «la solución a los problemas medioambientales».



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