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Redacción | Vecinas y vecinos del medio y alto Vinalopó impulsan un sindicato de inquilinos e inquilinas por la defensa del derecho a la vivienda y un alquiler asequible, estable, seguro y digno. Inician su andadura con la defensa de los inquilinos de la Urbanización “La Retlotja” de Monovar.
A pesar de la crisis económica y sanitaria la ofensiva especulativa entorno a la vivienda no cesa. La autorganización vecinal comienza a ser ya una tónica habitual en aquellos lugares donde la presión de especuladores y bancos se hace insoportable. A través de la organización y la movilización pretenden dar respuesta a las demandas crecientes en torno al alquiler, mediante servicios de asesoramiento que les empoderen sobre sus derechos y deberes y sobre las condiciones contractuales de los alquileres (temporalidad, fianzas, obras, condiciones de habitabilidad, mantenimiento, cláusulas, etc). Como declara uno de los promotores “Queremos aglutinar a los y las vecinas que vivimos o queremos vivir de alquiler, tanto en viviendas del mercado privado como público, para reivindicar conjuntamente nuestros derechos e incidir en todos los ámbitos administrativos y de gobierno”.
El notable aumento de desahucios de inquinas e inquilinos en régimen de alquiler respecto a las ejecuciones hipotecarias en los últimos años, es una muestra evidente del cambio de tendencia que venimos viviendo en diferentes partes del Estado. Desde el propio Sindicato de Inquilinas del Vinalopó refieren que “las ejecuciones hipotecarias y el concurso de acreedores de constructoras y promotoras han aumentado el parque de viviendas en propiedad de los bancos y un trasvase de población hipotecada a población que vive de alquiler. Las entidades bancarias se han adaptado a estas circunstancias y han creado inmobiliarias para gestionar estos alquileres imponiendo a las afectadas reglas de juego abusivas”. El objetivo en este caso es claro y viene siendo la norma habitual en grandes ciudades como Valencia, Madrid y Barcelona desde hace años: revender las viviendas a SOCIMIS o fondos de inversión con el fin de poner en marcha el ciclo especulativo.
El Sindicato de inquilinos e inquilinas recuerda que hay que priorizar el uso social de la vivienda mediante medidas reguladoras pues, la incertidumbre de miles de familias está servida y la posibilidad de la no renovación de alquiler es una amenaza real. Es necesaria además una movilización urgente de las viviendas vacías y un aumento del parque público de alquiler social. Ya que es imprescindible disponer de un servicio público de vivienda, igual que el que disfrutamos por la salud, la educación, los servicios sociales o las pensiones.
Como prueba de ello, hoy mismo desde el Sindicato de Inquilinas de Vinalopó han celebrado una rueda de prensa junto a las vecinas de la urbanización “La Retjola” de Monóver para denunciar el inminente desahucio de más de 8 familias por parte de la entidad pública SAREB, al negar HAYA y Servihábitat, entidades financieras encargadas de la gestión de sus activos inmobiliarios, la renovación de los alquileres que tiene contratados con estos vecinos de Monóvar y afiliados al Sindicat d’Inquilines del Vinalopó.
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