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En el centro de Palma, exactamente en la Plaça del Banc de l’ Oli, se ubica el único pub/bar de Ciutat donde el silencio es el ‘rey’ de la pista de baile. Escuchar música y mover el esqueleto sin molestar a nadie es posible desde hace dos años en La Casa de Cookie. El local, regentado por el alemán Thorsten Sievers, cuenta con un nuevo concepto muy diferente al resto de negocios: ha cambiado los altavoces por auriculares. A primera vista nada llama la atención. En su interior están los típicos elementos de un bar, una barra, sofás para sentarse o estanterías con diferentes botellas. Sin embargo, el bajo volumen de la música ambiente y una mesa llena de cascos inalámbricos aventura que no es un pub cualquiera.
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