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Una de las patologías más usuales entre las personas de más edad es la hipertensión arterial. La ausencia de síntomas que caracteriza a esta enfermedad hace que pase inadvertida hasta que provoca graves consecuencias como enfermedades renales, cerebrales o cardiovasculares, como los infartos o los ictus.

Esta situación ha llevado a la Organización Mundial de la Salud junto con el College de Londres, a realizar el primer análisis mundial exhaustivo de las tendencias de la prevalencia, la detección, el tratamiento y el control de la hipertensión

Gracias a este trabajo se ha comprobado que el número de adultos de entre 30 y 79 años que sufre hipertensión ha aumentado de 650 millones a 1.280 millones en los últimos treinta años. Y lo que es más grave, más de la mitad de los que padecían hipertensión lo desconocían.

  • «Mantener la presión arterial estabilizada debe ser la prioridad para la población mayor que padezca de hipertensión. Para ello, pueden ayudarse de tratamientos farmacológicos como medicamentos betabloqueantes o diuréticos, así como cambios en el estilo de vida”, explica la doctora Liseth Teresa De Abreu de bluaU Sanitas

Pero, además de la medicación, hay una cuestión vital para esta especialista, y es lo que debemos hacer si ya hemos tenido algo de hipertensión:

  • «Debemos medir en casa, diariamente, el nivel de tensión. Y también acudir de manera periódica al médico para hacer un seguimiento del estado de salud y vigilar que no se produzca ninguna subida imprevista que pueda poner en peligro la salud del paciente».

La mitad de los pacientes hipertensos desconocen que lo son.


Pautas para vigilar la tensión arterial de los más mayores

Para asegurarnos de que la tensión de las personas de más edad esté bien controlada y no se produzca ningún susto, los expertos de Sanitas Mayores han elaborado una serie de recomendaciones que sirven como complemento ideal a la medicación pautada para el control de la presión arterial alta:

  • Llevar una alimentación saludable. La dieta de este tipo de pacientes debe ser rica en alimentos como las frutas, las verduras, los frutos secos, los cereales integrales, los pescados azules y las carnes magras. Este tipo de productos ayudan a proteger tanto el corazón como las arterias.

También hay que controlar la cantidad de sal yodada y no consumirla en exceso. Se puede sustituir con especias.

  • Realizar ejercicio físico. Siempre y cuando esté consensuado con el médico, salir a caminar, hacer natación o montar en bicicleta son buenas opciones para mantenerse activo y tratar la hipertensión arterial.

El ejercicio físico es un buen tratamiento contra la hipertensión. FREEPIK


  • Controlar el nivel de peso. Un exceso de grasa, sobre todo en la parte abdominal, aumenta el riesgo de que la tensión arterial se incremente. 

Para evitarlo, es esencial el cumplimiento de las dos primeras recomendaciones ya vistas. 

  • Evitar fumar y consumir bebidas alcohólicas. Estos malos hábitos son perjudiciales porque provocan subidas y bajadas drásticas e inesperadas de la presión arterial.
  • Evitar el estrés. Las situaciones estresantes hacen aumentar la tensión arterial de manera eventual. La causa es que en momentos de estrés el cuerpo produce una serie de hormonas que elevan la tensión de manera que el corazón late más deprisa y los vasos sanguíneos se vuelven más estrechos.
  • Medir la tensión arterial de manera continuada. En último lugar, es indispensable que se compruebe la tensión del mayor todos los días para poder actuar de manera rápida ante cualquier irregularidad, ya sea el mal control de la tensión o que con los cambios en el estilo de vida se precise ajustar dosis de medicación. 

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