Resulta más o menos indiscutible que estamos ante un año extraordinario para las series de ficción españolas. La sensación de que se han producido más series y de mayor calidad que nunca está ahí, y títulos como ‘Antidisturbios‘, ‘Patria‘, ‘El Cid‘, ‘30 monedas‘ y otras en las que ahora entraremos han dejado la sensación de que en 2020, pese a las terribles circunstancias para la industria audiovisual, se ha producido mejor y más exitoso audiovisual en formato serie que nunca.

Pero… ¿esta circunstancia se debe a la casualidad (es decir, «ya tocaba» en 2020 debido a cómo la industria se ha ido preparando en meses anteriores)? ¿O la pandemia y el confinamiento obligatorio durante varios meses del año ha jugado un papel importante? ¿Qué tiene que ver con todo ello la implantación definitiva en nuestras costumbres como espectadores de las plataformas de streaming? Hablamos con algunos expertos para llegar al fondo de la cuestión.

Más cantidad y más calidad

Hay un hecho indiscutible, y es que se produce más. Nos cuenta Albertini, editor de Espinof, que en términos de cantidad de series producidas ha sido un año excepcional: «Es muy famosa la frase del presidente de FX que hace un lustro dijo «Hay demasiada televisión». En España llevamos años con un incremento gradual del número de series y estamos en torno al medio centenar de series al año, que es casi el doble que en 2016/2017 y que es una cifra que hace tan solo un par de años era inimaginable». Es una subida muy notable, pero… ¿equivale a un aumento de la calidad?

«Siempre se han hecho buenas series», continúa Albertini. «Otra cosa es que acabasen un tanto ignoradas ante la ingente oferta de USA. Estamos dando más visibilidad que nunca a la ficción española y, a su vez, los productores y guionistas se están desprendiendo de viejos hábitos a la hora de diseñarla. Son series más maduras, que tienen claro su target y que no buscan tanto el gustar al abuelo, al niño y a la madre». La cuestión, comenta, es que «se está produciendo más cantidad y en más variedad de géneros y formatos que nunca, e inevitablemente (aunque sea por estadística) tenemos un buen puñado de series de magnífica calidad».

Kiko Vega, también editor de Espinof, coincide en parte de estas afirmaciones: «A nivel histórico yo creo que sí estamos ante uno de los mejores años en términos creativos. Siempre ha habido ocasionales booms de creatividad, pero siempre multi-target y en formatos de 80 minutos que no había dios quién lo aguantase. Nunca antes habíamos tenido al mismo tiempo series como ’30 monedas’ o ‘Veneno‘. Ojalá mantengamos ese nivel.

Más explícito aún es Alejandro Calvo, director de Sensacine, que se vuelca en la opinión de que, en efecto, ha sido un año absolutamente excepcional: «La variedad total de géneros, de productos, proyectos y propuestas que ha habido en 2020 no lo ha habido nunca antes, pese a que yo soy muy fan de otras épocas y otros productos muy distintos de nuestras series. Pero la calidad de esta temporada ha sido indiscutible».

¿Efectos del confinamiento o madurez en la producción?

Aunque nos alejemos de absolutos como «el mejor año», la calidad está fuera de toda duda, pero… ¿cuáles han sido los motivos? ¿Ha tenido algo que ver el confinamiento que hemos pasado en la primera mitad de año? Alejando Calvo nos cuenta que «en mitad del confinamiento más duro, las propias plataformas me reconocían que se estaban quedando sin producto, incluso de series extranjeras, ya que se pararon hasta los doblajes. Pero todas las series españolas que hemos visto estaban ya hechas, los estrenos han ido acordes a lo que ya se había rodado».

«La sorpresa», continúa Calvo, «no es tanto la producción en sí, sino la calidad de las series. Hemos alcanzado un grado de producción de calidad y cantidad debido a factores muy variados, como una gran madurez en la industria o el interés de los canales de streaming…» Es decir, está claro que ha habido un cambio: «Cuando solo había unas pocas cadenas se hacían series orientadas a un público más generalista, más amplio, pero al entrar con dinero Movistar, Netflix, HBO, etcétera, entran equipos e ideas nuevas. Ha habido más apoyo para hacer series más arriesgadas».

Albertini echa una de cal y otra de arena al tema estrella de 2020, el confinamiento: «El confinamiento ha sido una circunstancia excepcional que quizás ha ayudado a sacar del cajón series ya rodadas y listas para su exhibición… pero, por otro, ha obligado a posponer sine die otras. Sobre todo las que más han sufrido han sido las grandes producciones, sé de alguna que terminó su rodaje hace ya un año (o al menos ese era el plan) que iban a haberse estrenado este verano pero que nunca más se supo».

Ese ese confinamiento el que, sin duda, ha dado un impulso especial a las plataformas de streaming, tanto en un papel de difusoras de contenido como de productoras: Albertini cuenta que «la llegada del streaming, que en España se ha implementado sorprendentemente bien teniendo en cuenta que hasta hace relativamente poco teníamos en la boca el discurso del «todo gratis», está suponiendo la agonía de la televisión lineal, por lo menos en términos de ficción. Tanto público como, quizás especialmente, los divulgadores y críticos de televisión hemos abrazado al modelo VOD mientras ignorábamos un poco lo que se hace en abierto».

«La llegada del streaming, que en España se ha implementado sorprendentemente bien, está suponiendo la agonía de la televisión lineal, por lo menos en términos de ficción»

Es decir, que podríamos estar ante una debacle de las formas tradicionales de ver y producir series españolas, con ciertas peculiaridades añadidas. «Aquí es La 1 la que quizás más ha reivindicado, con más o menos tino, la televisión en abierto en un 2020 en el que las privadas tienen puestos los ojos en el streaming», afirma Albertini. «Atresmedia ha jugado sus cartas de tal manera que ha usado Atresplayer de campo de pruebas. Las apuestas más «arriesgadas» (bajo el estándar de que la ficción en España sigue debiendo gustar a toda la familia) se las ha llevado a esa plataforma, con miras a estrenarse quizás más adelante en Antena 3″.

Pero es el papel de estas propias plataformas como productoras el que ha cambiado todo. Albertini cuenta que «este ha sido el año de puesta de largo de las ficciones propias de HBO España con sus grandes apuestas como ‘Patria’ y ’30 monedas’; Amazon ha dado un empujón con los «Exclusive», siendo primera pantalla de series que lo mismo se hubieran quedado ‘en el cajón’ de Telecinco un buen tiempo. Y Orange se ha incorporado con producciones propias bastante destacables, como ‘Caminantes‘».

Más allá de las series, incluso, afirma Calvo que «esto también ha pasado con las películas de estas propias plataformas, donde se está dando una gran libertad a los creadores, no tienen los controles de producción que imponen las majors más clásicas. Al final series como ‘Veneno’ o ’30 monedas’ son series de autor, cada una con su estilo. De ahí es de donde acaba derivando la calidad».

Algunos de los títulos más destacados

La producción ha sido tan ingente (‘Antidisturbios’, ‘Veneno’, ’30 monedas’, ‘El Cid’, ‘La valla‘, ‘Los favoritos de Midas‘, ‘Caminantes’, ‘Perdida‘, ‘El desorden que dejas‘ o ‘La unidad‘ son solo algunas de las muchísimas muy relevantes del año) que es complicado escoger las mejores, pero puede que tengamos una ganadora. Alejandro Calvo reconoce que «Me encanta ‘Antidisturbios’: es lo mejor que ha hecho Sorogoyen, que tiene cosas en su cine que me echan para atrás«.

«‘Antidisturbios’ consigue hacer un retrato de la España actual sin caer en dogmatismos, que es por lo que ha cabreado a gente de un lado y de otro».

Y especifica: «Ha conseguido las dos cosas que se proponía: por un lado hacer un thriller con toques dramáticos y grandes retratos de personajes. Pero también consigue hacer un retrato de la España actual sin caer en dogmatismos, que es por lo que ha cabreado a gente de un lado y de otro». Y destaca otro thriller: «Me gustó ‘La unidad’, que era una serie de gran producción, y no se habló mucho de ella. A mí me gusta más que ‘Patria’, que tiene el tema común del terrorismo».

Albertini destaca ‘Veneno’ como «el mayor fenómeno televisivo de todo 2020, es un prodigio». Pero señala al ente público para apuntar algún otro título destacable: «‘Inés del Alma Mía’ goza de una producción espectacular que hasta hace poco hubiéramos tachado de imposible en la televisión pública (ayuda a que sea coproducción con Chile, claro)». Y también menciona «de la mano de Playz, ‘Drama’, un ejemplo de serie juvenil atrevida y dicharachera que ha pasado bastante desapercibida».

unidad ‘La unidad’

Finalmente, Kiko Vega apunta que «me han gustado mucho ‘Antidisturbios’, ‘Mira lo que has hecho’ o ‘Vergüenza’, que me parece que nunca tiene la atención que merece. Como ‘Vamos Juan’ o ‘Caminantes’. Creo que Koldo Serra o Álex de la Iglesia nos han recordado que somos muy buenos haciendo fantástico, aunque parece que nadie lo recuerde».

¿Y 2021 qué?

Queda mirar al futuro, una tarea mucho más complicada que en otras ocasiones, dada la incertidumbre y la sensación generalizada de que más vale no fiarse de nada. Alejandro Calvo lo tiene claro: «habiendo triunfado series de calidad, la buena noticia es que las productoras, en teoría, tomarán nota y seguirán apostando por ello. Apunta a eso, por lo que he podido saber».

Albertini es algo más cauto, y reconoce que «este 2020 ha sido excepcional en todos los sentidos y hay que tener en cuenta que algunas de las series que hemos visto ya estaban rodadas en 2019. Tenemos ahí un parón de varios meses en los que no se ha podido producir y tengo la sensación de que hay poca cosa en el horizonte que vaya a ser un gran bombazo, o por lo menos al nivel de lo que ha sido ‘Veneno’, ‘Patria’ y ‘Antidisturbios'».

Kiko Vega, por su parte, afirma que «el año que viene será complejo. No espero este nivel porque las condiciones de grabación, con los protocolos de seguridad y demás, se verán reflejadas de alguna manera en el resultado final». Y apunta a una de las posibles razones del notable éxito de muchas de estas series, su valor como herramienta evasiva: «No creo que tengamos un año tan bueno como este, porque además nos ha servido para olvidar un poco lo de ahí fuera».

Que la calidad y cantidad de series españolas en 2020 ha sido sobresaliente es algo que está fuera de toda duda. Si han sido las circunstancias o es solo un primer paso hacia cambios más duraderos lo sabremos dentro de unos meses. De momento, Albertini se atreve a afirmar que, como mínimo, 2020 servirá como referente: «es como con el vino: hay cosechas concretas que marcan época (los seriéfilos siempre tenemos en la cabeza 2004 con los estrenos de ‘Perdidos’, ‘Veronica Mars’ y ‘Mujeres desesperadas’) y esta es una de esas cosechas».





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