La toxoplasmosis es una enfermedad provocada por parásitos presentes en mamíferos, aves y reptiles, que puede contagiarse a las personas por contacto con animales afectados, especialmente gatos, o por el consumo de vegetales contaminados. Es una infección que no comporta generalmente complicaciones excepto si se contrae durante el embarazo, ya que puede provocar malformaciones en el feto.

 

Ahora, un equipo investigador liderado por la Universidad de Barcelona (UB) y la Universidad de Granada (UGR), en España, ha observado que las personas que han sufrido toxplasmosis y cuentan con diferentes variantes de un gen llamado COMT tienen un mayor riesgo de sufrir esquizofrenia.

 

En la investigación también ha participado el Instituto de Investigación Sanitaria Pere Virgili, la Universidad Rovira i Virgili, la Unidad de Investigación de Villablanca (UNIVDD) y el Centro de Investigación Biomédica en Red de Salud Mental (CIBERSAM).

 

El equipo de investigación, encabezado por Paula Rovira y Blanca Gutiérrez, ha comprobado que la infección por toxoplasma Gondii, que provoca la toxoplasmosis, interactúa con diversas modificaciones del gen COMT y aumenta el riesgo de sufrir esquizofrenia, especialmente con una variante llamada Met/Met. Este es el primer estudio que analiza la interacción entre esta variante genética específica y el factor de riesgo infeccioso ambiental.

 

El gen COMT se encarga de metabolizar la dopamina, uno de los principales neurotransmisores, y regula su cantidad en el cerebro. Pero variantes como la Met/Met no son tan eficientes en este proceso y provocan un exceso de dopamina. Por otra parte, la infección por toxoplasmosis afecta a la velocidad de metabolización de la dopamina, por lo que en una persona infectada que además tenga esta variante del gen COMT se multiplican por 2,7 las probabilidades de sufrir esquizofrenia por este exceso de dopamina en el cerebro. La infección por toxoplasmosis puede provocar en las personas infectadas síntomas psicóticos, y puede afectar a otros neurotransmisores que tienen un papel secundario en la esquizofrenia, como la serotonina y el glutamato.

 

[Img #66666]

Tejido humano gravemente infectado por el Toxoplasma gondii. (Foto: CDC / Dr. Edwin P. Ewing, Jr.)

 

La esquizofrenia es una enfermedad psiquiátrica crónica debilitante que se caracteriza por cambios en la percepción, el pensamiento, la afectividad y el comportamiento. Los estudios sobre el origen de esta patología apuntan a la interacción de factores de riesgo neuroquímicos, genéticos y ambientales, que alterarían el sistema de neurotransmisión de la dopamina.

 

El estudio se titula “Toxoplasma gondii Seropositivity Interacts with Catechol-O-methyltransferase Val105/158Met Variation Increasing the Risk of Schizophrenia”. Y se ha publicado en la revista académica Genes. (Fuente: URV)

 

 



Source link