Las cámaras de seguridad captaron la entrada de los agentes y su tardía reacción, mientras el tirador, de 18 años, se atrincheró en una clase y ejecutó a 19 niños y dos profesoras

Un vídeo desvela la inacción de la Policía cuando el pasado 24 de mayo Salvador Ramos, un joven de 18 años, irrumpió en la escuela Robb de Uvalde, en Texas. Ramos iba armado con un fusil de asalto que había comprado recientemente y se
atrincheró en un aula con 19 menores y dos profesoras. Los
ejecutó a sangre fría, antes de ser abatido por los agentes.

Las imágenes, tomadas por la cámara de seguridad del centro y sacadas a la luz por los medios locales, desvelan cómo los agentes llegan apenas tres minutos después que el tirador. Sin embargo, tardan 77 minutos en forzar la puerta y abatir a Ramos, que ya había ejecutado a todas sus víctimas. Los agentes no entraron antes, pese a que se escucharon hasta cuatro ráfagas de disparos en el interior del aula.

«¡Entrad ahí y sacadlos, haced algo!». «¡Los están matando!». «¡Pegadle un tiro de una vez!». Estos eran los gritos de «cinco o seis» padres –contó uno de ellos, Juan Maldonado– que llegaron hasta la escena de la última matanza escolar en el colegio de primaria Robb, tan pronto como la página de Facebook del centro anunció que habían sellado las instalaciones por un tiroteo.

Según reconoció la propia Policía posteriormente, hubo varios errores en el operativo. El principal, que se enfocó como si se tratara de un secuestro de rehenes, lo que dio tiempo al tirador a cometer los asesinatos.

El sangriento episodio puso de nuevo de manifiesto el debate sin resolver que existe en EE UU en torno al
uso de las armas, una cuestión que divide profundamente a la sociedad.



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