El equipo de investigadores que ha logrado el avance. / Hospital Nacional de Parapléjicos

El siguiente paso, para el que los científicos buscan financiación, será aplicarlo en seres humanos

J.M.L. Toledo

El Hospital Nacional de Parapléjicos de Toledo ha experimentado con éxito la implantación de «microfibras electroconductoras biofuncionalizadas» en cerdos para tratar lesiones medulares. El trabajo, que ahora requiere una segunda fase para aplicarlo en seres humanos –los científicos buscan financiación para ello-, ha formado parte del proyecto europeo «Neurofibres» y comenzó hace cinco años.

Según el coordinador de este proyecto, el doctor Jorge Collazos-Castro, «durante este tiempo hemos desarrollado modelos de lesión medular, tanto cervical como torácica, en cerdos y hemos conseguido dar un importante paso que consiste en introducir los implantes bioeléctricos en las zonas de lesión sin causar más daño neural y ayudando a estimular las respuestas de reparación».

La elección de modelos porcinos para estos experimentos obedece a que «representan muy bien la patología humana y, a pesar de la complejidad de este modelo, han conseguido mejorar las respuestas reparativas de la médula» Según este investigador, en un par de años podría lograrse «una recuperación funcional significativa optimizando los protocolos de estimulación eléctrica con la combinación de implantes electroactivos». «En cualquier caso, los resultados obtenidos hasta ahora nos colocan en la antesala de la investigación traslacional aplicada al paciente, que será el siguiente paso», explica este científico.

Implantes bioeléctricos

Este proyecto ha demostrado que los implantes bioeléctricos tienen un gran potencial para la reparación del sistema nervioso dañado, en parte porque los estímulos químicos y eléctricos que proporcionan facilitan la regeneración celular y dirigen la actividad neuronal ayudando así a la recuperación. «Demostramos que las microfibras de carbono mejoradas e interconectadas eléctricamente son adecuadas para su implante en los sitios de lesión y son biológicamente seguras», asegura el doctor Collazos-Castro, para quien «los fármacos y los trasplantes celulares por sí solos son insuficientes para restaurar la funcionalidad neurológica porque hay que seguir interviniendo en el punto de la lesión con un implante que organice el tejido y facilite el crecimiento de las neuronas». En este sentido, las microfibras electroconductoras «podrían ser capaces de guiar a las neuronas a la vez que proporcionan estimulación eléctrica y química».

El siguiente objetivo de este equipo investigador es, según este investigador, «lograr más financiación europea, inversores y colaboradores de la industria para adecuar el dispositivo para uso médico y probar su seguridad en humanos y convertir en realidad la aplicación clínica de esta tecnología en los próximos años».



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