• El Gobierno de Taiwan señala a presiones de China como las culpables de su aislamiento en foros internacionales


  • Taiwan es el tercer país del mundo que mejor ha gestionado la pandemia según el índice Lowy


  • La experiencia adquirida en otras pandemias ha sido clave para luchar contra la covid-19, según Liu

Taiwan es en realidad un estado independiente de China, pero no está reconocido como tal. Las vidas de los taiwaneses se rigen por los designios de su Gobierno y no por el de Xi Jing Pin, aunque la constitución China diga que esa isla, de dimensiones similares a las de Cataluña, les pertenece. Esa postura de China sobre Taiwan les deja en un limbo diplomático. Hay muy pocos países en el mundo que les reconozcan como independientes, pero la mayoría les tratan como si lo fueran, a través representantes de oficinas comerciales que hacen las tareas de los embajadores, pero sin disfrutar de estatus diplomático.

El representante de Taiwan en España es José María Liu, con el que hablamos de cómo su país se ha enfrentado con éxito a la covid 19 y por qué reclaman su presencia en la OMS.

Pregunta: En este año en el que la pandemia de la covid-19 ha golpeado con dureza a todo el mundo, Taiwán se ha mostrado como una de las escasas excepciones. ¿Cuál es su situación en estos momentos?

Respuesta: Actualmente tenemos en Taiwán 1.199 casos confirmados de covid-19 y 12 fallecidos. Por nuestras cifras y por nuestra situación actual, estamos siendo considerados como un ejemplo a seguir por el resto del mundo. Así lo atestiguan además numerosos informes y estudios, como el del Instituto Lowy, con sede en Australia, que dice que Taiwán, junto con Nueva Zelanda y Bután (datos de marzo de 2021), encabeza el ranking de los países que mejor han gestionado la pandemia de la covid-19. O el más reciente de la Revista de la Asociación Médica Estadounidense (JAMA), que destaca la rapidez y combinación de medidas efectivas como la clave del éxito de Taiwán para contener el avance del virus. Este último estudio destaca la combinación de políticas basadas en casos (cuarentenas) y políticas basadas en poblaciones (medidas de distanciamiento social y uso de mascarillas), junto con la colaboración ciudadana.

El modelo de Taiwan

P: ¿Qué ha hecho Taiwán que no haya hecho el resto del mundo para alcanzar esta situación envidiable?

R: El llamado “modelo de Taiwán” para el control de la pandemia se ha sustentado en cinco claves: experiencia, pues ya sufrimos otra epidemia similar, la del SARS, en 2003; rapidez de respuesta, porque establecimos de inmediato control de fronteras; aplicación de la tecnología moderna, porque nuestro Gobierno creó un efectivo Big Data para detectar casos sospechosos y utilizó el GPS para controlar y proporcionar apoyo a las personas que necesitaban hacer cuarentenas; transparencia, porque hemos mantenido a la población bien informada, y colaboración ciudadana, porque la población ha respondido con aceptación y eficacia ante tales medidas necesarias. Los taiwaneses hemos sabido poner en la balanza nuestras libertades individuales y nuestra seguridad sanitaria, inclinándonos hacia esta última, pero siendo conscientes de que a largo plazo el resultado final va a ser favorable para todos.

P: Se entiende que la urgencia que tenemos en Europa por avanzar en los planes de vacunación no es igual en un país con tan escasa incidencia del virus. Aun así, ¿tiene Taiwán en marcha su propio plan de vacunación?

R: Hemos firmado contratos para comprar cerca de 20 millones de dosis: 10 millones de dosis de la vacuna AstraZeneca, 5,05 millones de dosis de la vacuna Moderna, y 4,76 millones de dosis de otras marcas a través del programa de asignación COVAX bajo la Organización Mundial de la Salud (OMS). Hasta ahora hemos recibido poco más de 310.000 dosis, y en marzo ya empezamos a suministrar las primeras dosis de vacunas de AstraZeneca. Damos prioridad al personal sanitario de primera línea, y luego a las personas que trabajan en el campo de la prevención de pandemias, a quienes tengan obligación de viajar al extranjero en misión oficial, a los cuerpos de seguridad del Estado y a los trabajadores del sistema de bienestar social. Existe además la alternativa de que, por negocios y estudios internacionales y tratamiento médico en el exterior, se pueda acceder a la vacuna pagando una cantidad mínima, de aproximadamente 15 euros. Siguiendo un programa de doble vía, el Gobierno ha optado por adquirir dosis de múltiples fuentes externas y, al mismo tiempo, desarrollar vacunas nacionales, para obtener con ambas fuentes una cobertura suficiente para toda la población.

P: Además de la situación sanitaria, ¿cómo ha afectado la crisis a la economía del país? 

R: Durante 2020, la actividad económica de Taiwán apenas se ha visto afectada por la covid-19. Gracias a la óptima gestión de la pandemia desde el principio, no hemos tenido necesidad de confinar a la población, ni de cerrar empresas, comercios o negocios. Gracias a nuestra óptima gestión, nuestra economía ha tenido un brillante desempeño durante 2020, que se cerró con un crecimiento del 3,11 por ciento, convirtiéndonos en la economía de mejor desempeño de Asia. Y para el año 2021, el pronóstico de crecimiento es del 4,64 por ciento.  Con una economía orientada básicamente hacia las exportaciones, Taiwán es en la actualidad el 15º mayor exportador y el 18º mayor importador mundial. Ocupamos el 6º lugar en el Índice de Libertad Económica y el 11º en el ranking de Competitividad Mundial, y el tercer puesto entre los mejores destinos para inversiones del mundo. Consciente de la importancia de sectores estratégicos como lo es el de la tecnología, más aún después de la llegada del 5G y de las necesidades del uso de las herramientas y avances informáticos durante la pandemia, Taiwán se ha convertido en el principal actor global y en la pieza clave de la cadena de suministro de semiconductores en todo el mundo. Con la empresa Taiwán Semiconductor Manufacturing Company (TSMC) a la cabeza, Taiwán tiene hoy el 63 por ciento del mercado mundial de chips. Solo TSMC copa el 54 por ciento del mercado de chips en todo el mundo. 

Cada vez más necesario pararle los pies al régimen de Pekín.  

P: Taiwan no está incluida en la Asamblea General de la OMS, a pesar de que ustedes reclaman su integración al ser una organización dedicada a la protección de la salud. ¿Cuál es la razón de su exclusión?

R: La razón por la que Taiwán permanece excluido de la OMS es únicamente política, y es porque China se opone a ello. Desde 2009 hasta 2016 a Taiwán se le permitió participar como observador en la Asamblea Mundial de la Salud, el máximo órgano de toma de decisiones de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Pero a partir de 2017, el régimen comunista de Pekín presionó a la OMS y a la comunidad internacional para que Taiwán no volviera a participar. Y así ha ocurrido hasta ahora, pese a que Taiwán ha recibido los elogios de la comunidad internacional por haber sido capaz de controlar la pandemia de la covid-19. Con la exclusión de Taiwán, la OMS muestra una total indiferencia con el derecho a la salud de los 23,5 millones de taiwaneses. Es una muestra más de la expansión hegemónica que China quiere imponer sobre el resto de los países y organismos internacionales, y por lo que es cada vez más necesario pararle los pies al régimen de Pekín.  

El apoyo de EEUU

P: El apoyo de EEUU a Taiwán ha sido siempre muy importante y la administración anterior ha sido muy beligerante con la OMS. ¿Lo sigue siendo el nuevo Gobierno de EEUU?  

R: Para Taiwán ha sido siempre de extrema importancia el apoyo de Estados Unidos, independientemente de qué partido estuviera en el Gobierno. La actual administración estadounidense está siendo muy clara en lo que respecta a su apoyo a Taiwán, que está siendo más fuerte que nunca. Tras las propuestas del Senado y del Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes para pedir el apoyo a la participación de Taiwán en la OMS, el pasado 7 de mayo, el Secretario de Estado Antony Blinken manifestó que no existe ninguna justificación razonable para la continua exclusión de Taiwán de este foro, e instó al director general de este organismo, Tedros Adhanom Ghebreyesus, a que restaure el lugar apropiado de Taiwán y lo invite a participar en la Asamblea Mundial de la Salud (AMS) como observador. Según ha aclarado el propio Blinken, la culpa de que Taiwán esté excluido de la OMS es de las objeciones de China. Refiriéndose a la ausencia de Taiwán, Blinken no ha dudado en aseverar que “el liderazgo de la OMS y todas las naciones responsables deben reconocer que excluir los intereses de 24 millones de taiwaneses en la AMS solo sirve para poner en peligro, no para promover, nuestros objetivos de salud global compartidos”. Y ha añadido que «Taiwán es un socio confiable, una democracia vibrante y una fuerza para el bien en el mundo, y su exclusión de la AMS sería perjudicial para nuestros esfuerzos internacionales colectivos para controlar la pandemia y prevenir futuras crisis de salud».

P: ¿Y el resto del mundo? ¿Cómo está respondiendo la comunidad internacional?

R: Además del respaldo del Parlamento Europeo, que en enero dictó tres resoluciones a favor de la presencia de Taiwán en la OMS, los ministros de Relaciones Exteriores de las naciones del G7, en una declaración conjunta emitida tras la reciente cumbre de Londres, han manifestado su apoyo a la «participación significativa» de Taiwán en los foros de la OMS y su Asamblea, subrayando al mismo tiempo la importancia de la paz y la estabilidad en el Estrecho de Taiwán. Además, el Senado francés acaba de adoptar una resolución para apoyar la participación de Taiwán en las actividades de organizaciones internacionales, tanto en la Organización Mundial de la Salud (OMS) como en la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI), la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC) y la INTERPOL. Por su parte, miembros de los congresos de países democráticos de todo el mundo han creado una plataforma de apoyo a Taiwán en la que, usando el lema #LetTaiwanHelp (deja que Taiwán ayude), instan a la OMS a invitar a Taiwán a su Asamblea de este año, y han obtenido un muy importante respaldo y seguimiento internacional, también en España.

P: ¿Qué supone para Taiwán la exclusión de la OMS?

R: Taiwán se ubica en el centro del transporte de Asia y el Pacífico. En 2019 se registraron 72 millones de viajeros entrantes y salientes. En 2020 pese a la pandemia el número de viajeros fue de unos 19 millones. La frecuente entrada y salida de viajeros resalta el riesgo que Taiwán y las demás naciones corren al exponerse a esta enfermedad altamente contagiosa. Al no poder participar plenamente en el sistema de la OMS, Taiwán podría convertirse en una laguna latente en el sistema de prevención epidémica global para luchar contra la covid-19, provocando una fisura de irreparables y perjudiciales consecuencias en el sistema sanitario internacional.  Es muy llamativo el dato de que de las 199 reuniones técnicas de la OMS en las que Taiwán ha solicitado participar de 2009 a 2020, sólo ha sido invitado a 69, lo cual supone una tasa de rechazo del 70%. Incluso ya en 2020, cuando la comunidad internacional hacía un esfuerzo concertado para combatir conjuntamente la pandemia, Taiwán sólo logró recibir 7 invitaciones de las 12 reuniones que había solicitado.  Estamos convencidos de que la cooperación internacional es la única manera de frenar con éxito una pandemia como la que estamos sufriendo, a la que ningún país puede enfrentarse solo.

Hacemos un llamamiento a la comunidad internacional para que apoye la participación de Taiwán en la OMS

P: Ustedes además reclaman esa presencia para poder aportar su experiencia en esta y otras pandemias, ¿no es así?

R: Excluir a Taiwán de estas importantes discusiones sobre salud pública y prevención de enfermedades no solo es perjudicial para los derechos de los 23,5 millones de taiwaneses, sino que también supone privar a la comunidad internacional del conocimiento y la experiencia que Taiwán podría aportar. A su sólida y eficaz gestión, Taiwán ha de añadir su ejemplo de solidaridad con la comunidad internacional mediante la implementación de sus lemas “Taiwán puede ayudar” y “Taiwán está ayudando”. Gracias a ello, en 2020 Taiwán ha donado un total de 54 millones de mascarillas quirúrgicas a más de 80 países, medio millón de los cuales han ido destinadas a España con prioridad para el personal sanitario, primera línea de combate contra la covid-19. Y más recientemente, acabamos de hacer llegar a la India, uno de los países que más ferozmente está siendo ahora golpeado por la pandemia, un primer lote de suministros médicos que incluye 150 generadores de oxígeno y 500 cilindros de oxígeno. Por todo ello, y adhiriéndonos ahora al lema #LetTaiwanHelp (“deja que Taiwán ayude”), volvemos a hacer un llamamiento a la comunidad internacional para que apoye plenamente la participación de Taiwán en calidad de observador en la próxima Asamblea Mundial de la Salud, que se va a celebrar del 24 de mayo al 1 de junio de 2021.



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