Puede parecer extraño que una nave interplanetaria cuyo destino está en la franja orbital de Júpiter regrese a las inmediaciones de la Tierra un año después de su partida sin haberse acercado a su objetivo.

 

Las limitaciones de propulsión impiden a las naves interplanetarias realizar trayectos directos hasta sus destinos. En vez de eso, su travesía se efectúa alrededor del Sol, siguiendo una línea curva que va diferenciándose cada vez más de la órbita de la Tierra, aunque en circunstancias especiales un punto de ese recorrido pueda cruzarse con un punto de la órbita terrestre.

 

También es habitual la estrategia de pasar muy cerca de astros que no son el de destino (por ejemplo la propia Tierra) a fin de que el tirón gravitacional del astro, combinado con una maniobra para que no caiga en él ni entre en órbita a él, logre el resultado final de acelerar la nave. Con una velocidad mayor y el rumbo adecuado, la nave puede asimismo alejarse más de la franja orbital de la Tierra y acercarse al astro que debe visitar. A estos acelerones por efecto de la gravedad se les llama asistencias gravitacionales.

 

En los últimos días, Lucy ha surcado el espacio cercano a nuestro planeta, siendo el 16 octubre cuando más corta fue su distancia a la Tierra. Se acercó hasta tan solo unos 360 kilómetros de la superficie terrestre, volando durante un rato a menor altitud que la Estación Espacial Internacional.

 

Esta fue la primera de las tres asistencias gravitacionales que Lucy necesita hacer con la Tierra. Pasar tan cerca de ella esas tres veces dotará a la nave de la velocidad requerida para alcanzar los asteroides troyanos.

 

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La sonda espacial Lucy captó esta imagen de la Tierra cuando estaba a unos 620.000 kilómetros de ella. En la zona superior izquierda de la Tierra aparece la región de Etiopía donde se encontraron en 1974 los restos fósiles de Lucy, una famosa Australopithecus afarensis de 3,2 millones de antigüedad, a menudo descrita como una antepasada de la humanidad, y de quien deriva el nombre de la nave. (Foto: NASA Goddard / SwRI)

 

Los asteroides troyanos, llamados así por personajes de la mitología griega, giran alrededor del Sol en dos enjambres. Uno de ellos precede a Júpiter en su recorrido orbital. El otro, sigue al planeta por detrás. Lucy aspira a ser la primera nave espacial que visite estos asteroides. (Fuente: NCYT de Amazings)

 

 



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