• Sus abogados cuentan con que el Tribunal General de la UE diga que la euroorden estaba inactiva la próxima semana


  • El día 4 de octubre, Puigdemont comparecerá ante un tribunal de Cerdeña que decidirá sobre su extradición


  • Si la respuesta del TGUE a las cautelarísimas de los abogados llega antes, lo que diga marcará el camino

Carles Puigdemont vuelve a ser libre para viajar por Europa, como europarlamentario que es. Así se lo ha dicho el juez de Cerdeña que ha revisado su situación personal tras ser detenido en la isla italiana tras cuatro años fuera de España. El día 4 tendrá que volver a Alguer para comparecer ante El Tribunal de Apelación de Sassari, en la isla sarda.

Sin embargo, sus abogados, dirigidos por Gonzalo Boye, esperan que antes del día 4, el Tribunal General de la Unión Europea responda a las medidas cautelarísimas que van a presentar ante él de manera inmediata. Si el TGUE dice que no se le podía detener, los jueces italianos difícilmente podrán tomar otro camino. 

¿En qué consistió la comparecencia del viernes?

Tras ser detenido, Puigdemont pasó a disposición judicial y el que vio su caso fue el que al que le tocó el asunto por estar de guardia. El juez tenía que responder sobre si debía estar detenido, o no, mientras se esperaba una decisión sobre su extradición. 

Eso sí, considera que la detención se hizo dentro de los términos de la ley, es decir, que fue legal, porque saltó una alerta de detención y se cumplió con ella. 

¿Qué alcance tiene esa decisión?

De momento, supone la libertad de Puigdemont hasta el día 4 de octubre. El expresident de la Generalitat puede preparar su declaración en la mansión de Waterloo. El plazo para los jueces es de 60 días.

¿Y qué pasará el día 4? 

Que ese lunes, a las 11:30 de la mañana, Puigdemont declarará de nuevo en la misma corte, pero ya no ante esa jueza, sino ante un tribunal, que será el que decida si se le entrega a España o no. 

Los abogados de Puigdemont tienen claro que la respuesta debe ser «no», porque el procedimiento está suspendido. El juez Llarena, considera que debe ser un «sí», y así se lo ha hecho saber al tribunal de Cerdeña este mismo viernes en un oficio que puede consultar aquí. 

Extracto del oficio del juez Llarena a la justicia sarda

¿Quién tiene razón?

Cada parte defiende su tesis y está por ver cuál hace suya  el tribunal de Sassari. El meollo está en que el juez Llarena preguntó en marzo, a raíz de la situación del exconseller fugado Lluis Puig, si Bélgica podía negarse a entregarlo y cuál es el alcance de las euroórdenes. 

  • La defensa de Puigdemont considera que al haber una cuestión prejudicial, todas las euroórdenes están paralizadas, porque así lo dice la ley.
  • El Supremo sostiene que sólo se han paralizado en Bélgica.  

El caso es que en julio, el TGUE emitió un auto, en el que retiraba la inmunidad a Puigdemont pero en el que daba por suspendidas las euroórdenes. De hecho, decía que no había necesidad de mantener la inmunidad porque no había riesgo de detención, tal y como habían señalado «las autoridades españolas» pero al final, el expresident ha sido detenido.

  • Los abogados de Puigdemont creen que la interpretación es clara y que la detención es ilegal, en base a ese auto del Tribunal General.
  • El Supremo apunta a que nunca ha negado la posibilidad de detenerle y que nadie ha preguntado eso al tribunal. 

¿En qué consiste la petición de Puigdemont al TGUE?

Puigdemont va a pedir que de forma inmediata el Tribunal General diga que no se le puede detener porque la cuestión prejudicial planteada por Llarena paraliza la euroorden y que por tanto no estaba activa y que afirme que tiene inmunidad plena y que no se le puede detener en ningún país de la Unión. 

Al ser medidas cautelarísimas, la respuesta será muy rápida y el despacho de Gonzalo Boye cuenta con que llegue antes que la resolución de los jueces italianos.

Lo que dice la Justicia europea pesa en todos sobre todos los tribunales de los países miembros.  así que si el TGUE le da la razón, eso será lo que se cumpla. 

Además, después habrá una resolución de fondo en la que se pronunciarán sobre el cumplimiento de sus derechos mientras se cursa el suplicatorio que se tramita en el Parlamento Europeo. Si esa resolución judicial es favorable a Puigdemont, será otro varapalo para el Supremo en la causa del Procés.



Source link