Pasta de cacahuete, azúcar y aceite. Son los tres elementos que están dentro de un sobre del que depende la vida de 13 millones de niños en todo el mundo. Son alimento y medicina, el tratamiento más eficaz para combatir la desnutrición aguda grave.

Blanca Carazo, portavoz de Unicef, cuenta a laSexta que supone «la diferencia entre la vida y la muerte» para los pequeños. Inés Lezama, del grupo de nutrición de Unicef, añade que contiene micronutrientes necesarios para restablecer su organismo y ganar así apetito y peso.

Sin embargo, hay 10 millones de niños que no pueden acceder a esos sobres. Además, el precio de cada uno de los sobre se ha incrementado un 16%. «Cuando estos niños tienen enfermedades, tienen 11 veces más riesgo de morir«, recuerda Lezama, lo que, para Carazo, supone una «emergencia» que pasa «muy desapercibida» y que pone «en riesgo la vida de millones de niños».

El impacto de la guerra en Ucrania, los recortes provocados por el COVID y la crisis climática complican aún más el acceso al tratamiento.



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