Este jueves, las portavoces de las organizaciones del Movimiento Feminista de Madrid (MFM), facción del feminismo contraria a la ley trans, han pedido la dimisión de la ministra de Igualdad, Irene Montero, “por su pésima gestión en las políticas de igualdad de su Ministerio y la reprobación del presidente del Gobierno”. Lo han hecho en una rueda de prensa en Madrid para presentar su manifiesto para el próximo 8-M. Este 2023 —al igual que el pasado año en el Día Internacional de la Mujer y el 25 de noviembre, Día contra la Violencia Machista, tanto en Madrid como en otras ciudades españolas—, la ruptura del feminismo que se produjo tras la escisión de esta parte del movimiento volverá a reflejarse en las manifestaciones, con dos marchas con distintos recorridos y solo media hora de diferencia en la salida.

Una convocatoria, la de esta sección; y la otra, la de la Comisión 8M, organizadora de la manifestación oficial, como lo ha sido las últimas décadas junto a otros colectivos —ya que la Comisión 8M integra desde finales de los años 70 a decenas de organizaciones de barrios, pueblos y ciudades—, algunos de los cuales son los que llevan dos años convocando de forma separada.

El motivo, la llamada ley trans —por la que parte del movimiento decidió escindirse con el argumento de que la norma va a suponer un “borrado de las mujeres”—, al que este año suman el malestar por las primeras consecuencias que ha tenido la ley del solo sí es sí, las rebajas de penas y excarcelaciones a reos de delitos sexuales, para las que exigen también una reforma inmediata.

Las portavoces denuncian “los incumplimientos, chapuzas y nuevas leyes mordazas impuestas por el gobierno de coalición y las políticas neoliberales del gobierno autonómico” y reivindican que su convocatoria pretende poner “distancia de quienes usurpan el nombre del feminismo para ejecutar políticas neoliberales contrarias a los derechos de las mujeres, y el Día Internacional de la Mujer como elemento de propaganda partidista”. También se declaran abolicionistas de la prostitución.

Igual que el año pasado esta cuestión, la abolición de la prostitución, se ha colocado en el manifiesto como motivo de la división. Sin embargo, en ambas manifestaciones habrá mujeres a favor de la abolición y el trasfondo, en realidad, es más complejo y tiene que ver con el rechazo a la incorporación de la agenda queer a la feminista que lleva el Ministerio de Igualdad, también a la ley trans, y ahora la denuncia a las primeras consecuencias que ha tenido la ley del solo sí es sí, cuya entrada en vigor ha provocado más de 700 rebajas de penas a reos de delitos sexuales y 74 excarcelaciones, según los datos oficiales que el Consejo General del Poder Judicial ha hecho públicos hoy.

Lola Venegas, portavoz del movimiento, ha declarado: “Nadie, desde ninguna otra instancia organizativa, tiene derecho a borrar la trayectoria de las asociaciones de mujeres de Madrid, arrogándose en el 8 de Marzo un protagonismo exclusivo y excluyente. No existe la posibilidad real de integrar las verdaderas reivindicaciones del feminismo, contrarias a la explotación sexual de las mujeres y políticas públicas. Nuestra manifestación de Atocha denuncia la prostitución, y una agenda que ha abandonado los derechos de las mujeres”. Esta convocatoria saldrá a las 18.30 horas de la Glorieta de Atocha y recorrerá la calle de Atocha en sentido de subida hasta la Plaza de la Provincia, junto al ministerio de Exteriores.

Ana de Blas, otra de las portavoces del MFM, ha afirmado la mañana de este jueves en la rueda de prensa que “el feminismo no está dividido, pero no puede decir una cosa y la contraria y no pueden considerar que las mujeres sean objeto de transacciones mercantiles”.

Para De Blas, “lo más peligroso” de la ley trans “es el artículo 38, porque cualquier persona mayor de 16 años podrá elegir su sexo. Piensen ahora si esto no afecta a las mujeres en la violencia machista, las cuotas, el deporte… Esta no es una ley para personas transexuales sino para todas las personas mayores de 16 años. Ser mujer no es un sentimiento, no somos cuerpos menstruales ni gestantes”.

Y Venegas añadía: “Con la ley trans puede pasar como en Escocia y que la sociedad no entienda por qué un violador puede ir a una cárcel de mujeres solo por haberse autodeterminado como mujer”. La ministra principal de Escocia dimitió a mediados de febrero tras la polémica suscitada por la ley de reconocimiento de género, debido al caso de Isla Bryson, la mujer trans que cumplía condena en una prisión femenina, después de haber sido condenada por la violación de dos mujeres.

Ocho reivindicaciones para el 8 de marzo

La portavoz Jana Bravo ha informado que para este 8 de marzo el MFM tienen ocho reivindicaciones. Entre ellas está la petición de que se instauren políticas públicas contra la brecha laboral. “Necesitamos una política pública que ponga en primera línea el empleo de las mujeres y exigimos empleos estables y seguros, acabar con la pobreza, la precariedad y el trabajo doméstico”, ha declarado Bravo.

Este grupo denuncia que más de cuatro millones de mujeres trabajadoras se encuentran en situación de pobreza y exclusión social. Los gobiernos deben invertir el dinero de los fondos de la Unión Europea en revertir la brecha salarial, que en Madrid alcanza el 21% y en los trabajos más precarios ya es casi un 50%, según han informado.

Reivindican también que el feminismo es abolicionista del sistema prostitucional y denuncian la pornografía. “No queremos vivir en un estado proxeneta”, ha declarado Venegas. Denuncian que en la coalición se comprometieron a reforzar la protección a los menores en torno a la pornografía, pero no lo han hecho pese a que en países como en Francia ya se ha iniciado ese proceso. “La pornografía promueve la violencia sexual a un lado y otro de la pantalla. La pornografía es la antiescuela sexual de niños y adolescentes”, ha agregado De Blas.

También se encuentran entre las reivindicaciones la abolición de la explotación sexual y reproductiva y el mercado de óvulos; defienden el derecho al aborto en la sanidad pública y acabar con la violencia obstétrica. “Las feministas defendemos lo público: sanidad y servicios sociales son un derecho y denunciamos el desguace del sistema de salud de la presidenta Isabel Díaz Ayuso”, ha dicho De Blas.

Este grupo también llama la atención sobre los indicadores de violencia machista: “Más del 40 % de las víctimas de feminicidio habían denunciado, por lo que es un fallo gravísimo del estado no haber sido capaz de proteger a aquellas mujeres que habían acudido a instancias judiciales”.



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