Caravanas de coches, bajo un sol abrasador, en la frontera entre Polonia y Ucrania.

Muchos de ellos pretenecen a ciudadanos ucranianos que regresan a su país con coches comprados en la Unión Europea, antes del primero de julio para poder beneficiarse de una exención fiscal que finaliza tras esta fecha.

Un ahorro que justificó largas horas y hasta dias de espera con temperaturas de casi 40 grados como explica esta mujer ucraniana.

«Cuando se acabe la exención de impuestos a la importación, el coche que me acabo de comprar con el dinero que me costó ganar, me valdría 3 000 dólares más al tener que pagar las tasas.»

La afluencia de compradores ucranianos colapsó totalmente el tráfico en la autopista fronteriza afectando también a los transportistas.

Así lo confirmaron las autoridades aduaneras polacas.

«Muchos ciudadanos ucranianos han querido, ahora mismo, comprar coches en el territorio de la Unión Europea y traerlos de vuelta a Ucrania para aprovechar las ventajas fiscales establecidas por las autoridades ucranianas», declaró Edyta Chabowska, portavoz de la aduana polaca en Przemysl.

Con paciencia, agua y protección frente al calor, los afortunados ucranianos que han podido aprovecharse de esta última exención fiscal han regresado con sus coches recien comprados a Ucrania.



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