Expresa dudas sobre si Vox y PP tienen un documento «oscuro» además del formalizado que contemple más cosas como derogar el Decreto de Memoria

   VALLADOLID, 24 Mar. (EUROPA PRESS) –

   El presidente del Consejo Asesor de la Memoria Histórica de Castilla y León, Ángel Hernández, ha ratificado que dimitirá de su cargo como formalizará en la próxima reunión de este órgano y ha advertido de que, «en el mejor de los casos», la Comunidad está «abocada» a tener un gobierno «semidemocrático».

   Hernández ha ratificado así lo que ya anunció el 1 de marzo en una carta abierta al presidente de la Junta en funciones, Alfonso Fernández Mañueco, tras conocer el acuerdo que permitirá la entrada de Vox en el Gobierno de Castilla y León, algo que personalmente, por su trayectoria, «ética personal» y democrática le impide seguir en el cargo, además de por la exigencia de la formación verde de derogar el Decreto de Memoria Histórica y Democrática de Castilla y León.

   El aún presidente del Consejo Asesor de la Memoria se ha expresado así en una rueda de prensa junto al secretario general de Comisiones Obreras en Castilla y León, Ángel Hernández, quien le sucedió en este cargo y que ha explicado la posición del sindicato en torno a la memoria histórica y ha manifestado el respaldo a Hernández.

   El ex secretario general de CCOO en la Comunidad ha aclarado que la decisión que ha ratificado estaba ya tomada con el propio «acto» de entrar Vox en el Gobierno pero más aún cuando el máximo líder de la formación verde, Santiago Abascal, «vuelve a la carga» con la exigencia de derogar el Decreto de la Memoria y habla de Castilla y León como un «laboratorio experimental» para una «hipotética toma de poder» conjunta con el PP a nivel nacional.

   Así, ha expresado dudas sobre «si lo que vale» es el documento que han formalizado ambas formaciones –en el que no se contempla derogar el Decreto– o «el oscuro que no ha salido a la luz pública» porque, si es así, con las posiciones de Vox, «el documento firmado está quedando sin valor», y no tienen «ninguna credibilidad».

   «Estamos abocados, en el mejor de los casos, a un gobierno semidemocrático, por no decir cosas peores», ha asegurado Ángel Hernández, quien ha explicado que es su posición «personal» y considera que donde debe presentar de forma oficial su dimisión es en el Consejo y allí dar explicaciones a sus compañeros. «Yo me subí a un barco democrático y me bajo de uno semidemocrático», ha asegurado.

   Por ello, cuando se conforme el nuevo gobierno y se sepa en qué consejería recaen las competencias en la materia, algo que «a lo mejor obvian», pedirá la convocatoria del órgano asesor para presentar la dimisión, tras lo que las organizaciones y asociaciones representadas tendrán que buscar el consenso para proponer a su sustituto.

CONTINUAR EL TRABAJO

   Hernández ha expresado su deseo de que el Consejo continúe su funcionamiento «sin impedimento», como hasta el momento, y tenga financiación no sólo del Estado sino también de la Junta y, con los trabajos puestos en marcha «se acabe de sacar a personas asesinadas» enterradas y se cierre esta etapa, que entiende que no es «reabrir heridas» como dicen los «herederos y familiares de los que mataron a los que están en las cunetas» porque, ha añadido, «para construir futuro hay que saber lo que ha pasado en el pasado».

   El exsecretario de CCOO, quien ha asegurado que para él se ha producido «un retroceso de 80 años», ha señalado que en política «caben muchas cosas» y ha advertido de que no necesariamente se tiene que derogar el Decreto, sino que se podría no hacer dotación económica alguna –como ha recordado que sí ha hecho cuando ha sido necesario–, incluso rechazar lo que llegue del Estado, no convocar al consejo «y se acabó», al igual que ha recordado que hizo Mariano Rajoy con la Ley de la Memoria Histórica aprobada por José Luis Rodríguez Zapatero.

   Ángel Hernández, quien ha afirmado que sus objetivos personales en el Consejo están «cubiertos», ha hecho un repaso por todos los trabajos realizados por el Consejo, que recordaba en la carta a Mañueco, y los que quedan por hacer y conforman una «hoja de ruta» en la que, además de la publicación del mapa de fosas ya elaborado por la Universidad de Burgos, se sigan los trabajos de identificación, se elabore un censo de las personas desenterradas y de los represaliados, algo para lo que ha recordado que la Junta ya ha formalizado un convenio con las universidades.

   Asimismo, ha apuntado que hay que hacer otras tareas como un protocolo para los restos de personas que se han sacado y, finalmente, un mapa de lugares de la memoria e identificar los sitios donde se han recuperado cuerpos o donde existió represión, torturas o campos de concentración. En este marco, Ángel Hernández ha asegurado que tiene «una espina clavada» porque no se llegó a un acuerdo entre Educación, las universidades y las organizaciones y asociaciones para elaborar unidades didácticas para el profesorado que quisiera usarlas de forma voluntaria.

   Por su parte, Vicente Andrés, en lo que considera un momento «muy concreto» y «muy delicado» de la historia de Castilla y León, ha exigido que se convoque «de manera inmediata» una reunión oficial el Consejo para poder presentar la dimisión y buscar un sustituto a Hernández de manera que pueda continuarse con la «hoja de ruta» marcada.

«LEGADO» DEL PP

   El secretario autonómico de CCOO ha recordado que desde 2018, cuando se llegó a los primeros acuerdos en materia de memoria histórica, se han ido cumpliendo los objetivos y se ha continuado con los diferentes gobiernos, por lo que tiene que «continuar» porque es un pacto del PP con las asociaciones y el sindicalismo de la Comunidad.

   Andrés ha incidido en que, además del objetivo principal de sacar a los muertos de las cunetas, se perseguía otro más «sentimental» o político que suponía «cerrar» una etapa, «la historia tan cruel» que ocurrió en Castilla y León, donde hubo «mucha represión» y se trataba de «mirar hacia adelante» y construir una nueva Comunidad, acabando «con las dos españas».

   A este respecto, ha recordado que era un planteamiento de Herrera y del PP que ahora quieren mantener y ha aseverado que espera que Mañueco «no destruya todo el legado» porque hay un pasado del PP, que era «moderado, integrador, dialogante» y tenía un marcado carácter social y fue constructivo en este área, más allá de que tengan sus críticas en el de la economía.

   Tras recordar hitos como la aprobación de la reforma del Estatuto de Autonomía, la Renta Garantizada de Ciudadanía o el reconocimiento del Diálogo Social (en el Estatuto y por ley, por ejemplo), ha insistido en que se ha vivido un periodo de construcción, participación y política de consensos con el PP, que tenía mayoría absoluta y no necesitaba nada para gobernar pero quiso «compartir» con ellos.

   «Ahora lo que está en juego es demoler todo lo que se ha construido de forma conjunta en 20 años, es lo que está en riesgo con las concesiones que hace Mañueco con tal de seguir gobernando con un partido que excluye a la mitad de la población», ha afirmado Vicente Andrés, quien ha reconocido que Vox ha obtenido el 17 por ciento de los votos, un porcentaje «que no es pequeño», pero frente a un 83 por ciento que ha «practicado» el Diálogo Social.

   Así, considera que Fernández Mañueco está «a tiempo» de «corregir» y «buscar soluciones» porque hasta que no esté aprobada su investidura tiene tiempo de reflexionar porque continuar la senda con una formación que sitúa a los sindicatos como «enemigos» de España o que quiere eliminar los «chiringuitos» de las mujeres y expulsar a los inmigrantes es la «antítesis» de lo que practicado PP en los últimos años.

   Andrés cree que Mañueco estaría «traicionando» su pasado, lo que «es de extrema gravedad», y CCOO trabaja por «reconducir» eso para que Mañueco se de cuenta de que lo que haciendo «puede ser una barbaridad».



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