Redacción | Tras más de un año del nacimiento del gobierno de coalición por parte del PSOE y Unidas Podemos las reformas laborales impuestas por el Partido Popular y el PSOE siguen vigentes. Medrando las vidas de millones de trabajadoras y trabajadores.

Como afirman desde el sindicato CGT (Confederación General del Trabajo) “significa que las empresas siguen disponiendo de las mismas herramientas –que permanecen intactas– y que les permiten seguir destruyendo puestos de trabajo a toda máquina y precarizar aún más las condiciones laborales de la clase trabajadora”. Y es que si algo han mostrado las últimas reformas laborales es que se adaptan como anillo al dedo de las necesidades de los empresarios, convirtiendo en norma prácticas que ya venían imponiendo, la precariedad, la subcontratación o la temporalidad son ya señas de identidad en millones de empleos. Y es que lejos de derogarse, las noticias que llegan de Bruselas nos hacen pensar en una profundización de estos mecanismos. Las recientes declaraciones de la ministra de Trabajo Yolanda Díaz, Unidas Podemos, mostrando su total conformidad con las reclamaciones de la Unión Europea a cambio de los fondos de rescate no son nada halagüeños. Reduciendo así las promesas electorales de derogación a cambios en los aspectos “más lesivos”, a finalmente aceptar las imposiciones de la UE. Desde el punto de vista de la CGT, “de nada sirven modificaciones puntuales a las Reformas Laborales de las eras Zapatero-Rajoy. Las pocas que se han realizado se han demostrado insuficientes. Por eso entendemos que es necesario derogarlas al completo”.

Una vez más la política del “pacto social” recuperada por el gobierno de coalición pone sobre la mesa a la CEOE y a los dos sindicatos mayoritarios, CCOO y UGT, otorgando a la patronal la capacidad de vetar cualquier modificación por pequeña que ésta sea. Situación que en nada se parece a cuando la CEOE ha querido imponer de manera unilateral sus prioridades. Desde GGT llaman así a “tomar las calles, que lancemos un mensaje claro y rotundo y que demostremos que, la clase trabajadora de este país, no se pliega ni a las promesas incumplidas de unos ni a las amenazas de otros”. Convocando movilizaciones frente a las delegaciones de Gobierno el próximo jueves 22 de abril en varias ciudades del Estado como Barcelona, Málaga, Madrid, Bilbao, Salamanca, Santander, Valencia, Vitoria y Zaragoza.




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