En las últimas décadas, el uso de dispositivos electrónicos se ha convertido en una parte más de la rutina: ya sea para trabajar, ver una serie, reservar un viaje o pedir comida a domicilio, los móviles, tablets y ordenadores se utilizan durante todo el día. Con el aumento de su uso ha llegado también la preocupación acerca de los efectos que puede tener sobre el ojo humano la luz que emiten sus pantallas, y la duda de si se pueden evitar utilizando lentes de luz azul para proteger la vista.

 

¿Qué es la luz azul?

 

La luz azul es uno de los muchos colores que componen el espectro visible de la luz, que va del rojo al azul: la combinación de todos ellos provoca ese destello blanco que comúnmente identificamos como luz. Cada uno de estos colores tiene una energía y una longitud de onda diferentes.

 

La mayor fuente de luz azul en el mundo es la luz solar, pero también la encontramos en las lámparas fluorescentes, las bombillas CFL, las luces LED y en todo tipo de dispositivos electrónicos. ¿Por qué la luz azul es tan común en la tecnología actual? Sencillamente, porque es una forma de iluminación de bajo coste y muy eficiente energéticamente, lo que la convierte en una opción perfecta para cualquier aparato que requiera no gastar mucha batería.

 

La exposición a la luz azul que se recibe de las pantallas es pequeña comparada con la del sol, pero se considera más dañina debido a la proximidad de las mismas y la excesiva cantidad de tiempo que se pasa mirándolas.

 

¿Cómo afecta la luz azul a tus ojos?

 

El ojo humano es sensible a una estrecha banda de frecuencias de luz denominada espectro de luz visible. La luz azul tiene las longitudes de onda más cortas y la energía más alta de ese espectro, y constituye aproximadamente el 25% de toda la luz visible.

 

Aunque el ojo humano está diseñado para filtrar la luz, cuando la exposición se produce de forma continuada en el tiempo esa filtración deja de ser suficiente. Por tanto, la azul atraviesa fácilmente la córnea y el cristalino y puede llegar hasta la retina sin dificultad. Cuando esto ocurre, cuesta más enfocar la vista y tendemos a forzarla, lo que puede provocar problemas como fatiga visual, sequedad ocular, daños en la retina e, incluso, degeneración macular a largo plazo.

 

 

Las gafas de luz azul son un tipo de gafas especialmente diseñadas para bloquear la luz azul  y proteger los ojos de sus efectos nocivos. Para que sean realmente efectivas, es necesario que el filtro de luz azul no sea un revestimiento añadido al cristal, sino un filtro integrado en la propia lente como las que ofrecen las lentes de Essilor.es.

 

Al utilizar unas gafas con lentes de luz azul, se obtiene una protección completa contra los rayos UV y la luz azul en una lente prácticamente transparente, ya que no hay tinte residual ni reflejos azules en la misma. Además, el nivel de protección contra la radiación solar está a la altura del de las gafas de sol, lo que significa que con las mismas gafas de ver se pueden proteger los ojos tanto en el interior como en el exterior sin necesidad de cambiar de gafas.

 

¿Son efectivas las gafas con filtro de luz azul?

 

Las gafas de luz azul evitan que la alta energía que esta emite provoque cansancio al ojo y reducen la dispersión de la luz en las pantallas digitales. De este modo, se reduce la fatiga ocular. Esto puede mejorar la supervivencia de las células retinianas a largo plazo, especialmente si se pasan muchas horas al día utilizando el móvil o delante del ordenador.



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