Izan Cerdán y Aarón Cerdán | El ‘boom’ de las macro plantas fotovoltaicas en el País Valencià es una realidad, especialmente en ‘Les Comarques del Sud’. Numerosos municipios registran decenas de solicitudes de proyectos para la instalación de estos complejos fotovoltaicos en sus términos municipales, situación frente a la cual los Ayuntamientos no tienen una postura común.

Un ejemplo es el Ayuntamiento de Villena, el cual ha recibido ya solicitudes para 12 proyectos, por lo que concentra ya alrededor del 10% de todo el País Valencià. El consistorio no ha desarrollado  todavía una línea de actuación clara más allá del desarrollo de un plan para delimitar el territorio de las plantas (no para frenar su instalación o administrarla en ningún caso). Cabe destacar que detrás de uno de estos proyectos se encuentra el empresario Florentino Pérez, el cual ha invertido una cantidad cercana a los 80 millones de euros en su desarrollo. En una situación de crisis como la actual, las grandes riquezas buscan nuevos medios para acumular capital, y las energías renovables son un mercado que abre muchas posibilidades.

Los ediles de otros municipios, como el de Monòver, defienden directamente la llegada de estas empresas. Ahora parece que han endurecido un poco su postura, y dicen que exigirán a la Conselleria cumplir una serie de pautas para respetar el paisaje y la biodiversidad. Esta pasividad del Ayuntamiento parece preocupar a los vecinos, quienes en respuesta a la avalancha de proyectos han creado plataformas ciudadanas para defender una transición ecológica justa en el municipio, es el ejemplo de ‘Sol Sostenible de Monòver’, la cual está recabando firmas para su manifiesto en contra de las macro plantas: https://twitter.com/PMonover

Frente a esta lluvia de solicitudes, otros Ayuntamientos han decidido blindarse, es el ejemplo de Castalla. Este municipio valenciano ha sido el primero en fijar un plan de regulación urbanística frente a la multitud de solicitudes de proyectos de plantas fotovoltaicas. En total, estas solicitudes ascendían a nueve, y ocuparían 800 hectáreas de suelo.

Por parte de la Generalitat destaca que el desarrollo de energías renovables es una prioridad en la lucha contra el cambio climático, pero dicen que llevarán cuidado con el paisaje, por lo que se ha aprobado un documento que según indican se usará como marco de referencia. Este documento distribuye los 40 paisajes de relevancia identificados en La Estrategia Territorial de la Comunidad Valenciana en 14 conjuntos paisajísticos, en función de sus similitudes.

En el documento se proponen unos objetivos de calidad paisajística para los 14 conjuntos.

Esto significa que los únicos espacios protegidos por la ley serán los más icónicos de la comunitat, como por ejemplo los olivos milenarios del Maestrat o el paisaje de piedra seca del entorno de Ares, Castellfort, Vilafranca… Dejando al resto desprotegidos.

La transición hacia las energías renovables es completamente necesaria, pero debe ser una transición justa, ecológica y bajo control social. Las renovables no pueden convertirse en un nuevo nicho de negocio para los de siempre, ya que sabemos que los intereses del capital son antagónicos a los del planeta y la mayoría social. Necesitamos que desde los territorios se autogestione este proceso de cambio hacia fuentes de energía más limpias, respetando el medio natural, la agricultura y la vida de las personas. Sería un grave error, que quizás no podamos solucionar, que grandes empresas gestionen un proceso tan transcendental para toda la sociedad. Defendamos siempre las renovables, pero así no.





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