Pepe Mejía | El Colectivo de Peruanxs en Madrid -y otros colectivos sociales, políticos y culturales- se dieron cita en la madrileña Plaza de Callao para rendir homenaje a la memoria de Inti Sotelo y Bryan Pintado, dos jóvenes que murieron por disparos de la policía. Y también, para recordar a los heridos y heridas en la refriega con la policía. A dos años de los graves sucesos, que ocurrieron un 14 de noviembre, se sigue exigiendo justicia, reparación y no más abusos policiales.

Al acto asistió Atoq Ramón, fotógrafo peruano que recibió un impacto cerca del ojo izquierdo, quien expuso sus fotografías donde se refleja la brutalidad de la actuación policial.

Tom Kucharz intervino, en representación de Ecologistas en Acción, destacando que la vida también se pierde cuando se vierte petróleo al mar, como fue el caso de Repsol y que hasta ahora se exige justicia y reparación. Destacó la importancia de la solidaridad y el acompañamiento de las luchas de nuestros pueblos.

También intervinieron Rubén García Haro de la Plataforma Perú, Hildy Quintanilla de la Biblioteca Migrante, Katty García y Plácida Aybar  de la Casa de la Cultura Andina, Lele Guillén, por la puesta en escena de las imágenes, además por interpretar «La voz se deja volar».

Colectivamente se procedió a la lectura del Manifiesto.

“La noche del sábado 14 de noviembre de 2020, Jordan Inti Sotelo Camargo (24) y Jack Bryan Pintado Sánchez (22), murieron a causa de la represión policial de la marcha nacional en contra de la presidencia de Manuel Merino y el Congreso”.

“Bryan Pintado fue acribillado con 10 perdigones de plomo, los cuales impactaron en su rostro, pecho y otras partes del cuerpo. A Inti Sotelo Camargo lo mataron de un tiro en el corazón”.

“Dos jóvenes que no buscaban el heroísmo por una muerte precoz, sino concluir sus estudios, trabajar y construir la posibilidad de un país distinto. Este es un homenaje a su memoria de sus vidas a partir del recuerdo para que la impunidad y la lenta justicia no permitan que los olvidemos nunca”.

“Los enfrentamientos de esa noche entre manifestantes y policías, que no dudaron en hacer disparos y usar gases lacrimógenos, dejaron 78 personas lesionadas, algunas de ellas de gravedad. Estas personas, heridas mientras ejercían su derecho a la protesta, esperan algún tipo de justicia y reparación del Estado”.

“El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH) informó que la Policía Nacional del Perú no actuó de manera proporcionada y con precaución, de acuerdo a las exigencias de los estándares internacionales e incluso normas nacionales de derecho a la protesta”.

“La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) denunció que entre las reprimendas usadas por el poder en Perú se destacan: “el uso desproporcionado de la fuerza mediante la utilización de gases asfixiantes que alcanzaron tanto a personas manifestantes como no manifestantes; empleo de armas de perdigones; el despliegue de técnicas intimidantes de cercamiento policial en contra de personas manifestantes” y otros”.

“Por otro lado, Amnistía Internacional hace un llamado al Gobierno peruano para que pueda garantizar el derecho a la protesta pacífica, exigiendo verdad, justicia y reparación para las víctimas del 14N y derogando la Ley de Protección Policial”.

“Dos años antes, en marzo de 2020, el Congreso aprobó por insistencia la Ley de Protección Policial (Ley 31012), la cual exime de responsabilidad penal a efectivos policiales y militares. Asimismo, derogó expresamente el artículo del Decreto Legislativo No. 1186 que establecía el principio de proporcionalidad en el uso de la fuerza por parte de personal de la Policía.
En junio del 2022, el Congreso archivó la denuncia constitucional contra el expresidente Merino y dos funcionarios de su gobierno, como presuntos autores de las muertes de Inti y Bryan. Las investigaciones penales contra los efectivos policiales, también presuntos responsables, están suspendidas. Esto impide la continuación de las investigaciones, el develamiento de la verdad y la obtención de justicia”.

“A día de hoy tenemos a un congreso que blinda y un poder judicial que se lava las manos”.

“A 2 años de este trágico hecho, su familia aún busca justicia, verdad y reparación”.
“Desde entonces, las manifestaciones en todo el país no han parado y la represión policial se acentúa. Los abusos policiales se multiplican y cada vez es más difícil salir a las calles a protestar”.

“Este grado de violencia policial no se veía en la capital del país desde fines de los años 90 y el año 2000, cuando se impulsó la Marcha de los Cuatro Suyos contra el gobierno autoritario de Alberto Fujimori”. 

“Las historias de Inti Sotelo Camargo y Jack Bryan Pintado son la trágica consecuencia de la fragilidad de la democracia y la impunidad de las fuerzas policiales, que un día antes de la muerte de ambos jóvenes fue felicitada por los ministros del gobierno de turno”.

“Muchas peruanas y peruanos, en un gesto noble, han ensalzado a los dos estudiantes como «héroes del Bicentenario», pero el heroísmo no debería nacer de las muertes precoces, ni de los sacrificios de los más vulnerables”. 

“La movilización masiva de la sociedad peruana consiguió sacar a un gobierno sin legitimidad ciudadana. Pero durante las protestas se cometieron abusos de fuerza que amenazan una herramienta crucial de nuestra democracia: manifestarnos para pedir un país mejor”.

“Rechazamos la criminalización de la protesta. Exigimos el derecho a la protesta, a la vida, contra la impunidad y la injusticia. No más abusos policiales. ¡Ni olvido, ni perdón!”.



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