Carmen, una anciana de Almería con demencia senil y falta de visión, se encontraba en su domicilio cuando recibió la visita de dos comerciales de la compañía Salud y Vida Natural. Tenían la intención de venderle un robot de limpieza y una máquina de masajes para las piernas. Según denuncia Facua, la mujer “se sintió presionada a dar su DNI y datos bancarios, además de firmar un documento que ni siquiera pudo leer”.

No fue, por tanto, consciente de que el contrato que firmaba suponía no sólo la compra de ambos productos por un valor de 1.710 euros, sino también la contratación de un crédito para financiarlos durante varios años.

Un día después, Carmen volvió a recibir la visita de los comerciales y aprovechó para pedirles que se llevasen los productos que había adquirido, pues realmente no los necesitaba. Ellos no sólo no los retiraron ni le aceptaron un documento firmado donde expresaba su desistimiento, sino que además le informaron de que tendría que abonar el 50 por ciento de la cuantía total si cancelaba el contrato.

“Atosigamiento telefónico”

Unos días más tarde, concretamente el 30 de julio, la afectada recibió una carta de la financiera Pepper Money a través de la cuál tuvo conocimiento de que había firmado un crédito de 1.710 euros para pagar estos dos productos, por lo que tendría que abonar 30 cuotas de 57 euros cada una desde septiembre de 2021 hasta febrero de 2024.

Carmen, con la ayuda de su hijo, decidió comunicar lo ocurrido a su entidad bancaria para que no le cobrasen más cuotas de esta financiera. A partir de ahí, la anciana recibió a diario llamadas de Pepper Money, lo que “le ocasionó una situación bastante angustiosa teniendo en cuenta su situación de vulnerabilidad debido a su edad y estado de salud”.

La afectada, tras ver que no cesaba el atosigamiento telefónico, trasladó el problema a FACUA Almería, quien se hizo cargo del caso, redactando dos reclamaciones que presentó tanto a Salud y Vida Natural como a la financiera Pepper Money.

Tras la actuación de FACUA, han anulado el contrato.

En sendos escritos se pedía la nulidad del contrato basándose en un vicio del consentimiento prestado por la asociada, al no disponer en el momento de la firma de toda la información necesaria, y habiéndose aprovechado los comerciales de su estado de vulnerabilidad para, además, suscribirle un crédito con la financiera para pagar los productos.

También se exponía que no se atendió el derecho al desistimiento de la afectada pese a que comunicó que no quería los productos sólo un día después de haberlos comprado, vulnerándose de este modo la normativa que estipula un plazo mínimo de 14 días naturales para cancelar un contrato sin ninguna causa justificada ni penalización.

Asimismo, también se le exigía a la empresa a que acudiese al domicilio de Carmen para recoger el robot de limpieza y la máquina de masajes para las piernas, ya que los quiso devolver y no se los aceptaron.

Finalmente, Salud y Vida Natural ha atendido la reclamación presentada por FACUA Almería, haciéndole llegar a la afectada un documento de anulación del contrato que tenía suscrito con ellos. Además, tal y como se le había pedido, un representante de la empresa se ha pasado por el domicilio de la afectada para recoger los dos productos.





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