“Nos espera una nueva era en la exploración de nuestro vecino más cercano de sistema solar”, afirma Günther Hasinger. “Junto con las recién anunciadas misiones a Venus dirigidas por la NASA, dispondremos de un programa científico extremadamente completo en este enigmático planeta hasta bien entrada la próxima década”. Las buenas nuevas de las que nos informa el actual director de Ciencia de la Agencia Espacial Europea llegan de la mano de EnVision, el nuevo orbitador de la ESA que con destino a Venus se espera poner en órbita a comienzos de la década de 2030.

Pese a que Venus y nuestro planeta guardan innumerables semejanzas, por ejemplo en cuanto a tamaño y composición, una cuestión clave en el ámbito de las ciencias planetarias es por qué nuestro vecino es tan diferente a la Tierra. En lugar de ser un mundo habitable, Venus es un planeta sofocante, su atmósfera es altamente tóxica y está envuelto en densas nubes ricas en ácido sulfúrico. ¿Sigue siendo Venus un planeta geológicamente activo? ¿Qué historia ha vivido Venus para llegar a este estado y qué destino tendría la Tierra si sufriera un efecto invernadero catastrófico similar al del nuestro vecino? ¿Podría haber albergado alguna vez un océano e incluso sustentado la vida? ¿Qué lecciones podemos aprender sobre la evolución de los planetas terrestres en general, a medida que descubrimos más exoplanetas similares a la Tierra?

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EnVision es la continuación de la exitosa misión Venus Express de la ESA desarrollada entre los años 2005-2014, y que se centró principalmente en la investigación atmosférica. Equipado con un gran conjunto de instrumentos europeos que incluyen una sonda para revelar las capas subterráneas y con espectrómetros para estudiar la atmósfera y la superficie, la nueva misión tendrá entre sus objetivos dar respuesta a estas preguntas. Los espectrómetros se encargarán de controlar las trazas de gases en la atmósfera venusiana y analizarán la composición de su superficie buscando cualquier cambio que pueda relacionarse con señales de vulcanismo activo. Por otro lado, un radar proporcionado por la NASA tomará imágenes de la superficie y la cartografiará. Además, se llevará a cabo un experimento radiocientífico para sondear la estructura interna del planeta y su campo gravitatorio, además de investigar la estructura y composición de la atmósfera. De este modo los instrumentos trabajarán conjuntamente para caracterizar de la mejor manera posible la interacción entre los diferentes límites del planeta, desde el interior hasta la superficie y la atmósfera, proporcionando una visión global del mismo y de sus procesos.

Una nueva alianza científica entre Europa y Estados Unidos

Trabajando conjuntamente con las próximas misiones de la NASA, DAVINCI+ -Deep Atmosphere Venus Investigation of Noble gases, Chemistry, and Imaging- y VERITAS -Venus Emissivity, Radio Science, InSAR, Topography, and Spectroscopy, de la NASA, el trío de nuevas naves espaciales proporcionará el estudio más completo de Venus jamás realizado.

El trío de nuevas naves espaciales proporcionará el estudio más completo de Venus jamás realizado

“EnVision refuerza aún más el papel de Europa en la exploración científica del sistema solar. Nuestra creciente flota de misiones nos proporcionará los mejores conocimientos sobre el funcionamiento de nuestro vecindario planetario, lo que resulta especialmente importante en una época en la que estamos descubriendo cada vez más sistemas de exoplanetas únicos”, prosigue Hasinguer, quién también destaca su satisfacción por esta nueva relación de colaboración con entre agencias espaciales a ambos lados del Atlántico.

Imagen de Venus obtenida por la sonda de la ESA Venus Espress

Imagen de Venus obtenida por la sonda de la ESA Venus Espress



Foto: ESA/MPS/DLR-PF/IDA

“Estamos encantados de contribuir a la nueva y emocionante misión de la ESA para investigar Venus”, afirma por su parte Thomas Zurbuchen, administrador asociado de la NASA para la ciencia. “EnVision aprovecha los puntos fuertes del desarrollo de instrumentos de nuestras dos agencias. Así, combinado con las misiones Discovery de la NASA a Venus, la comunidad científica dispondrá de un conjunto potente y sinérgico de nuevos datos para comprender cómo se formó Venus y cómo cambiaron su superficie y atmósfera a lo largo del tiempo”.

Las mil caras de Venus

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El siguiente paso para EnVision es pasar a la “fase de definición” detallada, en la que se finaliza el diseño del satélite y de los instrumentos. Tras esta fase de diseño, se seleccionará un contratista industrial europeo para construir y probar EnVision antes de lanzarlo en un cohete Ariane 6. EnVisión tendrá su primera oportunidad en 2031, con otras opciones posibles en 2032 y 2033. Se calcula que tardará unos 15 meses en llegar al planeta, y su órbita de 92 minutos será cuasipolar con una altitud de entre 220 y 540 kilómetros.



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