MADRID, 7 May. (EDIZIONES/Portaltic)

   realme anunció el pasado abril la llegada de la nueva familia realme 8 a Europa durante este mes de mayo, con la que la compañía desea destacar por su diseño de estilo futurista de ciencia ficción y una cámara de calidad para un teléfono de gama media-baja con un precio inferior a los 200 euros.

   En Portaltic hemos podido probar el realme 8 en su versión Cyber Silver de color plateado, y el diseño de su parte trasera es, quizá, uno de los aspectos donde el terminal es más capaz de destacar. Según la compañía, en este color el terminal muestra un acabado sofisticado, frente al más futurista -inspirado en la ciencia ficción-, del modelo Cyber Black.

   En cualquier caso, la compañía ha introducido un diseño ‘dividido’, de inspiración digital, que se aprecia en el acabado metalizado general de la parte trasera, solo roto por la franja con reflejos de arco iris que incluye el eslogan “Dare to leap” (“Atrévete a saltar”, en inglés), y que en conjunto ofrecen una estética moderna y brillante.

   Además, el ‘smartphone’ viene acompañado por una funda transparente que, si bien ensombrece un poco el acabado, permite mantener visible el diseño distintivo del producto. Esta funda ayuda a cuidar del teléfono, pero el dispositivo se agarra fácilmente tanto si la lleva como si no gracias a su parte posterior de plástico.

   El móvil también se agarra adecuadamente gracias a un peso de 177 gramos (g) y sus 7,99 milímetros (mm) de grosor, lo que hace que sea más delgado que otros teléfonos de la misma gama, como pueden ser Moto G30 (200 g y 9,1 mm) o Xiaomi Redmi Note 10 (178 g y 8,3 mm).

   El diseño de los botones es muy ergonómico, y es que pese a que tiene una pantalla de 6,4 pulgadas, el terminal coloca los botones de volumen y encendido/desbloqueo en la parte derecha en una zona baja que facilita su pulsión de manera muy cómoda.

   Un gran elemento en contra es el diseño del módulo cuádruple de la cámara. Esta zona sobresale ostensiblemente del resto de la parte trasera y genera un movimiento oscilante bastante perceptible cuando se apoya sobre cualquier superficie.

   No obstante, la inclusión de la funda ayuda a minimizar el impacto de este diseño, pero el cuadrado de la misma que rodea las cámaras sobresale un poco, y el terminal sigue oscilando cuando está apoyado.

DESBLOQUEO POR HUELLA DACTILAR EN PANTALLA

   El realme 8 destaca, por otra parte, por contar con sistema de reconocimiento facial e incorporar el lector de huella dactilar bajo la pantalla, dos elementos de agregan una seguridad adicional al desbloqueo del móvil.

   Aunque cada vez más extendido fuera de los modelos de gama más alta, que realme haya optado por incorporar un lector de huella bajo la pantalla supone un punto diferencial en su gama, que permite desbloquear el móvil con solo tocarla. De hecho, tarda menos de un segundo en hacerlo.

   Este sensor, y el reconocimiento facial, funcionan junto con el modo ‘always-on’ (siempre encendido), lo que significa que la pantalla se activa cuando miramos el teléfono, y permite proceder a su desbloqueo mediante estos sistemas.

   El desbloqueo facial también cumple su función con éxito, y supone un gran detalle para un móvil de este nivel. Apenas con una configuración simple de una imagen, el teléfono se desbloquea al mirarlo sin necesidad de mantenerse quieto, con o sin gafas, y en entornos con mayor o menor iluminación.

   Incluso con el brazo estirado, el realme 8 ha sido capaz de desbloquearse automáticamente con solo mirarlo. Y si llevamos la mascarilla puesta, aunque no incluye función específica para ello, consigue desbloquearse en la mayoría de ocasiones llevándola puesta e, incluso, usando gafas al mismo tiempo.

CÁMARA CONTINUISTA PERO CUMPLIDORA

   La cámara frontal, de 16 megapíxeles (MP) se encuentra en un agujero en la pantalla, ubicado en la parte superior izquierda, y no ocupa un espacio demasiado grande como para molestar durante el uso, ya que se integra sutilmente a la misma altura que la hora, las notificaciones y la barra de estado.

   La cámara principal, por su parte, incluye una lente de 64 MP, un avance respecto a los 48 MP de la cámara del realme 7, aunque mantiene la configuración cuádruple, también con un sensor gran angular de 8 MP (119 grados), una lente macro con distancia focal de 4 centímetros y lente retrato en blanco y negro.

   Con esta configuración, toma fotografías muy buenas para su gama, dado que la nitidez e iluminación cumplen con las expectativas. Además, ofrece tres niveles de zoom hasta 5x e introduce modos y efectos procedentes introducidos en realme 8 Pro, como el modo constelación y diorama, y neon o dinámico para los retratos.

   Según la prueba que hemos hecho, realme 8 incluye un modo retrato con el que se puede manejar manualmente el desenfoque, y confirmamos que en el caso de este terminal hace notar la diferencia respecto a las fotos tomadas con la lente estándar.

   El modo noche no ofrece un aumento de la iluminación, pero sí que evita el grano en las imágenes aumentando la nitidez de los objetos. El modo Ultra Macro no genera resultados demasiados interesantes en los objetos cercanos, y recomienda tomar las imágenes a 4 centímetros de distancia.

   Incluye, además, un Modo Experto, que permite personalizar el ISO, la velocidad de obturación, el balance de blancos, el enfoque y el valor de exposición, con la única limitación de no poder utilizar la lente gran angular.

   Los vídeos también son un punto fuerte de esta cámara. Con una calidad de 1080p, se pueden captar a una frecuencia de 60 fotogramas por segundo (fps) excepto con la lente gran angular, y es posible bajar la calidad a 720p y utilizar 30 fps en los vídeos.

   La iluminación es gestionada automáticamente con éxito, y los dos modos de estabilización consiguen generar un efecto ‘Steadycam’ que supone un buen detalle para este tipo de teléfono.

   El Modo Cine permite una mayor ‘customización’, para así poder cambiar los valores más importantes. Asimismo, incluye herramientas de vídeo en cámara lenta, vista dual y un Time lapse que va indicando al momento cuánto va a durar el vídeo que se está capturando.

GRAN BATERÍA Y AUTONOMÍA

   Pese a ser un móvil delgado, viene equipado con una batería de 5.000 miliamperios (mAh), superior a la de realme Pro (4.500mAh) pero igual a la del realme 7, con carga rápida de 30 vatios (W).

   En esta ocasión, la funcionalidad y capacidad de la batería han sido una de las características más destacadas por la empresa, y es que el teléfono consigue cargarse al cien por cien en alrededor de 65 minutos.

   Además, tiene una autonomía de casi tres días completos con un uso normal reproduciendo unas dos horas de vídeos en ‘streaming’ al día y tomando algunos vídeos y fotografías cada jornada.

UNA NUEVA PANTALLA SUPERAMOLED Y UN PROCESADOR CONOCIDO

   El teléfono presenta una resolución de 1080p FHD con una tasa de muestreo de 180 hercios (Hz) y destaca especialmente debido a su pantalla SuperAMOLED. El resultado es que la pantalla se visualiza de manera cómoda en ambientes muy iluminados y muy oscuros, y no presenta problemas debido a reflejos, baja nitidez o gestión del brillo. Se trata de un terminal que el usuario puede usar con la tranquilidad de que verá correctamente la pantalla en cualquier entorno.

   Incluye también el modo de ‘Confort visual’, que consigue reducir la luz azul a placer y se puede configurar para reducir o aumentar este filtro.

   Realme 8 funciona con el procesador MediaTek Helio G95, que se mantiene desde realme 7, por lo que no ofrece grandes novedades en este apartado. Está disponible, además, en distintas configuraciones (4, 6 y 8 GB de RAM, con 128 GB de almacenamiento), aunque nosotros hemos probado el modelo con 8GB de memoria RAM.

   Con esta configuración, podemos decir que no hemos notado ningún problema de rendimiento ni sobrecalentamiento, las aplicaciones se abren con rapidez y no hemos sufrido ninguna ralentización al abrir la cámara ni al desbloquear o recibir notificaciones.

¿VALE LA PENA SI ES CASI IGUAL AL REALME 7?

   El realme 8 hace uso de unas características muy similares a su predecesor, pero también parte de un precio competitivo. Eso sí, ofrece un sistema más avanzado con Android 11, una cámara ligeramente mejor y una pantalla SuperAMOLED en la que se inserta un lector huellas con muy buen rendimiento.

   De este modo, este teléfono, que se puede adquirir desde 199 euros en negro y plateado, incluye una serie de prestaciones que aportan valor añadido a la gama, como el lector de huella bajo la pantalla ya mencionado, los modos y filtros de la cámara procedentes de realme 8 Pro y una batería que aguanta el ritmo del usuario.



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